El martes 13 de octubre tenemos la mañana libre. Desayunamos con la noticia de un informe de Amnistía Internacional que denuncia que los Kurdos están realizando un genocidio y una limpieza étnica contra los árabes de la zona del pueblo de Tel Barak, a unos 80 Km al sur de Qamishli y a unos 30 de al Hasaka, la principal ciudad del cantón de Rojava, donde están combatiendo actualmente el ejército sirio y las IPG/IPJ aunque sin estar coordinados) contra el Estado Islámico. El informe se basa en testimonios recogidos por observadores y por fotos de satélite que demuestran la destrucción de edificios de un mes para otro. Comentamos el tema en nuestro grupo y consideramos que debemos contrastar la información con la opinión de los kurdos. Paseamos por el pueblo donde está la residencia, le decimos a nuestro guía que nos lleve a tomar cañas y para nuestra sorpresa nos lleva a un pequeño restaurante donde hay tres tipos de cervezas, europea, turca y árabe. Nos pedimos una árabe y unas aceitunas para acompañar y nos llenan la mesa de platos de verduras, pepinillos en vinagre, pepinos y tomates, rábanos, perejil, hierbabuena, una especie de canónigos, granadas desgranadas, repollo picadito… pasamos un rato agradable y luego compramos lo que nos parece más útil, tabaco picado para liar y pastelitos árabes. De vuelta a la residencia nos encontramos con un grupo de internacionalistas de EEUU. Entre ellos está la viuda de Murray Bookchin. Efectivamente igual que ustedes yo no tenía idea de quien era este hombre, pero me he enterado que fue comunista y sindicalista, y posteriormente uno de los dirigentes importantes de la lucha ecologista en EEUU, y que sus posiciones políticas derivaron al socialismo-libertario. El líder del PKK, Okalan lo considera como una de las fuentes teóricas más importantes, junto con Marx, que le ha llevado a elaborar su propuesta de gobierno democrático comunalista. El murió en 2006 y su viuda, Janet Biehl, dirigente ecologista también, se considera copartícipe del proyecto revolucionario.
Acabamos la jornada con debate con un periodista sirio de la ciudad de al-Hasaka. De alguna manera, nos parece un representante genuino de la corriente que defiende la necesidad de derrotar militarmente al gobierno sirio, sin contemplar la posibilidad de negociaciones, es decir lo que el bloque occidental considera como rebeldes moderados, y que él define como los rebeldes a secas. Cree que esos rebeldes, que luchan contra la tiranía de al-Asad y quieren construir un estado democrático, están legitimados para pactar con al-Qaeda, porque el enemigo principal es elrégimen de al-Asad al que considera 10 veces peor que al-Qaeda. Por otra parte, considera que la izquierda no tiene ningún futuro político en Oriente Medio porque odian la religión y eso les inhabilita como proyecto creíble para el pueblo. A los kurdos los crítica más moderadamente, sobre la base de que hacen mucho discurso de anticapitalismo pero luego pactan con los EEUU. Es un muchacho joven, árabe y sunni, de verbo fácil y rápido, expone sus ideas de forma atrayente. Para mi es un exponente de cómo el conflicto sirio no obedece simplemente, aunque también, una intervención imperialista occidental, sino a una fractura profunda de la sociedad siria donde intereses y conflictos de clase están revestidos de enfrentamiento religioso y étnico al igual que en Iraq.






