Ayer, 5 de febrero, comenzó en Bruselas el foro europeo “Cultura frente a Austeridad” que ha dado título a unas jornadas en las que durante dos días se debatirá, entre otras cosas, sobre la cultura como herramienta de emancipación frente a la mercantilización de la misma, cómo la austeridad actúa contra el arte, la cultura y sus trabajadores y hasta del propio concepto de lo que se entiende por cultura. El Partido de la Izquierda Europea (PIE) con el Partido Comunista de Valonia-Bruselas (PCWB) y la Asociación Cultural Joseph Jacquemotte (ACJJ) han sido los organizadores de estas jornadas de reflexión.

En la inauguración se habló de qué tipo de cultura queremos. El presidente de la asociación cultural Josep Jaquemote, Jean François Lacroix, provocó al auditorio cuando planteó si la cultura debe de ser un producto económicamente rentable, y cuando sugirió que la reducción de presupuesto cultural es una táctica aplicada contra la libertad de las personas, la democracia y la libertad.

De hecho, continuó, hay dos formas de entender la democratización de la cultura. La primera, es la de la cultura “para todos” que es la que pone los valores burgueses a disposición del gran público a través de los grandes medios de comunicación y distribución. La segunda concepción es la democratización de la cultura “de todos y para todos”, con igualdad de oportunidades de acceso a la cultura pero también de participación en la creación de la misma.

En este sentido habló la vicepresidenta del PIE, Maite Mola, que introdujo el tema de la dominación capitalista en la cultura, que ha mercantilizado todas las expresiones culturales y que tiene como objetivo que los trabajadores asimilen los valores culturales para acabar con las relaciones humanas. Por eso habló de la necesidad de reivindicar la cultura desde la izquierda y que la clase obrera pueda identificarse con esa producción cultural. Recordó cómo el teatro, la música, los comediantes…. han desaparecido de las calles, y lo que es peor, de la mentalidad de la gente.

“Si queremos que la gente se cuestione las cosas, que tenga una emancipación y capacidad de transformar la sociedad, necesita cultura” añadió Mola.

También habló de emancipación Pierre Laurent, presidente del PIE, que no pudo estar presente en el acto pero envió un video. “La batalla por la cultura es la batalla por la democracia, por los derechos, por la libertad y por la emancipación humana”. Añadió que necesitamos preservar los espacios de nuestra vida frente a la mercantilización, “no sólo preservar los servicios públicos, sino preservar nuestra conciencia”.

Concluyó su intervención diciendo que se “se trata de una batalla por una nueva mundialización. La actual es la de las finanzas y nosotros queremos una mentalidad de los derechos contra las políticas que reducen el imaginario del pueblo”.

Nicole Cahen, del PCWB, se centró en la necesidad de pensar en la calidad humana de la cultura y recordó que los fascistas, lo primero que atacan son las obras culturales para que no estén a disposición de la gente.

El representante del PCWB, Jean-Pierre Michels, que abrió las jornadas, subrayó que el ataque a la creación cultura es un ataque a la democracia y a la vida en común, unos ataques que son comunes en toda Europa.

Desde el Partido Comunista de Finlandia, Juha-Pekka Väissänen, explicó que aunque a muchos les sorprenda, el presupuesto que Finlandia dedica a la cultura es inferior al 1% y que también se están haciendo recortes en educación y en la universidad, reclamando que “necesitamos cultura contra de la Austeridad”. Criticó que en su país a los que se trabajan en el arte y la cultura se les considera empresarios privados que se dedican a un hobby demasiado caro.

El comunista finlandés reivindicó el derecho al tiempo de ocio, cultura y de disfrute de la familia y las relaciones personas. Por eso, en el programa que presentaron en las últimas elecciones defienden la reducción de la jornada laboral diaria a 6 horas y a 30 la semanal, manteniendo el mismo salario, lo que a la vez permite crear puestos de trabajo, mientras que el neoliberales negocian para aumentar las horas de trabajo por el mismo salario.

El profesor, escritor y antropólogo Bruno Poncelet, habló de la cultura desde el punto de vista de la antropología. También de cómo surgió, muy tarde en la historia, el capitalismo y las teorías económicas, y de cómo el capitalismo necesitó una ideología para justificarse, que es la cultura y los valores del capitalismo.

Hay que resistir y la cultura es una forma de hacerlo. Se trata de cómo resistir al capitalismo de forma colectiva, pero también mentalmente. Una forma de hacerlos es a través de estos debates y talleres en que los progresistas del norte y del sur discuten sobre el arte como la forma de lucha y resistencia.

La primera sesión acabó la con obra teatral “Carlos Marx, el regreso” y continuará mañana con diferentes talleres y un plenario con las conclusiones de este fórum.