Por un tren público, social y sostenible

El transporte sostenible se alza en lucha

Del 13 al 19 de noviembre pasado tuvo lugar la Semana de Lucha que movilizó las plataformas ciudadanas en defensa del ferrocarril.

Como en los trenes de cercanías y regionales nos desplazamos diariamente 2.000.000 de personas mientras que en los AVE sólo viajan 23.000, la Coordinadora por el Tren Público, Social y Sostenible reivindicamos los cercanías y regionales (donde están incluidos los que Renfe llama “Avant”) en la Semana de Lucha que movilizó las plataformas ciudadanas que defendemos el ferrocarril, del 13 al 19 de noviembre pasado.

Las acciones de la Semana fueron programadas en diez comunidades autónomas, sumando veintitrés ciudades, con concentraciones, marchas en bicicleta, actos públicos, filmación de cortos e iniciativas parlamentarias.

Se hicieron acciones en las Comunidades Autónomas de Asturias, Andalucía, Castilla y León, Castilla – La Mancha, Cantabria, Catalunya, Comunidad de Madrid, Extremadura, Galicia y País Valenciano, y en las ciudades correspondientes de Xixón-Gijón; Cádiz y Huelva; Palencia, Salamanca, El Espinar (Segovia) y Béjar (Salamanca); Tomelloso y Manzanares (Ciudad Real); Cabezón de la Sal, Santa Cruz de Bezana, Torrelavega y Santander; Tarragona; Madrid; Malpartida de Plasencia y Mérida; A Coruña; Valencia, Requena, Utiel y Camporrobles (Valencia).

La actividad en la calle se conjugó con iniciativas parlamentarias de las organizaciones políticas de Izquierda Unida, Podemos, Equo, En Comú y En Marea que se efectuaron en los parlamentos autonómicos de Andalucía y Castilla y León, en el Congreso del Parlamento Español y en el Parlamento Europeo por medio del Grupo Izquierda Unitaria Europea.

Obligaciones de Servicio Público

Desarrollamos esta actividad los mismos días en los que el Gobierno de España está revisando las Obligaciones de Servicio Público en los trenes de cercanías y regionales, ya que pretendemos que se incremente este servicio ferroviario en un quince por ciento, evitando, a la vez, recortes de dichos servicios públicos como los que efectuó dicho gobierno hace cuatro años, en 2013, cuando con la disculpa de la “estabilidad presupuestaria” eliminó numerosas líneas y estaciones.

Las acciones han tenido gran repercusión y han logrado poner el tren público, social y sostenible en la “agenda política”. Los medios de comunicación se han hecho eco de forma significativa y las “redes sociales” han funcionado de forma excelente. Además, organizaciones como Crefco, ConBici o Acció Ecologista Agró, se han puesto en contacto con la Coordinadora durante esa semana, además de haberse revitalizado la plataforma de la provincia de Huelva y la de Miranda de Ebro.

Las características técnicas elementales de los servicios de transporte y de las infraestructuras de la Red Básica Ferroviaria Española, inserta en la Red Básica Ferroviaria Transeuropea, propuestas por la Coordinadora Estatal por el Tren Público, Social y Sostenible, en concordancia con el Reglamento (UE) 1315/2013 relativo a las Orientaciones de la Unión Europea para las redes de transporte y el Reglamento (UE) 1316/2013 “Conectar Europa”, referido a la financiación de las propuestas contenidas en el reglamento anterior, se concretan en reivindicar líneas ferroviarias de tráfico mixto para personas y mercancías; estaciones en el mundo rural porque las líneas han de prestar servicio a los territorios por donde discurren y no solo a las grandes aglomeraciones urbanas; y las estaciones deben estar en el centro de las ciudades para facilitar el acceso a las mismas a pie, en bicicleta y en transporte público colectivo.

Junto a lo anterior, deben establecerse intercambiadores de transporte para las personas en las estaciones ferroviarias, ya que potencian las funciones esenciales del sistema multimodal de transporte, y deben generarse plataformas intermodales ferroviarias en las proximidades de las ciudades, nodos de transporte, puertos secos y puertos marítimos, para el transporte de mercancías.

Por otro lado las líneas han de contar con vía doble electrificada en corriente alterna, aunque las que tengan electrificación en corriente continua pueden continuar con la misma, dado que las cabezas tractoras de los trenes y los trenes con motorización distribuida pueden servirse de la tecnología de captación de la electricidad de catenarias dotadas con muy diversos tipos de electrificación.

Tecnología actual

Sirviéndose de la tecnología actual de señalización y comunicaciones, las líneas deben estar dotadas de señalización del sistema europeo de control de trenes Etcs, y del sistema europeo de gestión de tráfico Ertms, que permite, en sus diversos niveles 1, 2 y 3, utilizar como respaldo de seguridad en la circulación los sistemas de señalización ya existentes en las líneas. Señalización y gestión del tráfico ferroviario que facilitan la circulación de 350 trenes diarios por todas las líneas de la red, permitiendo simultanear trenes de cercanías, trenes regionales, trenes de grandes distancias y trenes de mercancías.

El ancho de vía no es un problema ya que las líneas con anchos diferentes al normal europeo de 1.435 mm, es decir las líneas con ancho ibérico de 1.668 mm o con ancho métrico de 1.000 mm, no tienen por qué cambiar de ancho dado que en España poseemos tecnologías para el cambio de ancho tanto destinadas a la infraestructura como destinadas a los trenes, locomotoras, coches y vagones. Sólo hay que tomar en consideración la capacidad que tengan los puentes y los túneles para admitir la circulación de trenes con grandes dimensiones.

Respecto a la velocidad, se circulará a velocidades medias de 165 km/h en los trenes más rápidos, donde la velocidad máxima será de 200-220 km/h. Esta velocidad máxima permite un uso razonable de la energía y una gran reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero en el transporte, alcanzando tiempos de viaje mucho más atractivos que los de la carretera.

Para alcanzar velocidades superiores los trenes han de vencer la resistencia del aire que aumenta con la velocidad de forma exponencial, mientras aquella lo hace de forma lineal. Por ello el consumo energético de los trenes AVE es excesivo y no se corresponde con la necesidad de reducir el consumo energético en el transporte para poder cumplir el Acuerdo de París y la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Estos compromisos mundiales tratan de mitigar el cambio climático para que no se aumente la temperatura por encima de 1,5 grados centígrados, lo que exige que en 2050 no se emitan ya los gases con efecto de invernadero, provocadores del cambio climático. Antes de estos compromisos, España ya tenía que reducir en un 26% las emisiones antes de 2030 respeto a las emisiones de 2005. Todo ello, aunque los acuerdos no son vinculantes, no contemplan el final de los combustibles fósiles y no imputan el transporte aéreo.

La red básica ferroviaria que proponemos está basada en el aprovechamiento de las líneas ferroviarias existentes, a las que se deben sumar las cerradas por la política de transporte impulsora del automóvil, camión, avión y “todo AVE”. Entre otras son líneas ferroviarias a volver a poner en servicio, la Vía de la Plata, la conexión entre Andalucía y el resto del Mediterráneo por medio de Guadix-Baza-Almendricos-Lorca, la Valladolid-Ariza o la Huelva – Ayamonte – frontera portuguesa.

El reto del cambio climático

Dado que el transporte es un gran consumidor de combustibles fósiles, y por los mismo, un alto emisor de gases con efecto de invernadero, los sindicatos europeos han analizado las consecuencias de reducir el volumen de transporte en un 10% e impulsar el ferrocarril, y han llegado a la conclusión de que esa acción generaría un 20% de puestos de trabajo adicionales, incluyendo en las cuentas las pérdidas del 60% en el sector del automóvil y del 50% en el transporte de mercancías por carretera. Es decir, aún con esas pérdidas que tanto agitan quienes niegan el cambio climático, el transvase de la carretera al ferrocarril y la reducción de las necesidades de transporte, permiten un aumento de los puestos de trabajo en un 20%. Para reducir la necesidad de transporte es preciso establecer el tren como columna vertebral del sistema multimodal de transporte, junto a la marcha a pie y los desplazamientos en bicicleta, dentro de un criterio de proximidad en la ordenación del territorio.

El cambio climático constituye el principal reto ecológico actualmente, y está directamente relacionado con la combustión de combustibles fósiles, que son los que generan el 80% de las emisiones de dióxido de carbono.

El binomio cambio climático – energía debe abordarse de forma inmediata si se pretende una transición civilizada hacia la seguridad ecológica y la justicia social. La transición climática y energética ha de sustituir la energía generada por los combustibles fósiles y el uranio, por energías renovables, junto al ahorro y la eficiencia energética. Y para ser civilizada, sin fascismos u otras formas de dictadura política controladas desde los poderes económicos, dicha transición necesita amparar el acceso a estadios ecológicos seguros con reapropiación democrática del marco político, comenzando el proceso constituyente de la España federal y republicana.

Esta transición se enriquece también con la preservación de los ecosistemas que sostienen la vida, con reformular las lógicas de la actividad productiva, o con generar el cambio cultural correspondiente.

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