La diputada de En Marea en el grupo de Unidos Podemos, Yolanda Díaz, presentó en el Congreso de los Diputados un Proyecto de Ley de reforma global y concreta de pensiones que garantizaría una jubilación digna y de calidad a los trabajadores, desmontando las amenazas de insostenibilidad del sistema. El problema, dice, no está en los gastos sino en los ingresos y explica aquí cuáles serían las fuentes de financiación.
Mundo Obrero: Nos meten miedo diciendo que cuando nos jubilemos ya no podremos vivir sólo con las pensiones públicas y que tenemos que completarlo con un plan privado de pensiones. ¿Qué hay de realidad y qué de negocio en los bancos y entidades financieras que gestionan esos planes privados?
Yolanda Díaz: Lo que está haciendo el Gobierno de Mariano Rajoy es, obviamente, generar miedo y pedagogía negativa en lo que tiene que ver con el sistema público de pensiones, siguiendo los mandatos de la banca y de las aseguradoras, obviamente para que formulemos planes de pensiones privadas. No hace falta que digamos que sobre las pensiones privadas existe un negocio que puede superar los 120.000 millones de euros. Por lo tanto la banca, y a su vez, las aseguradoras, que son la banca igualmente, quieren dar un salto al sistema de pensiones. Pero lo que es también cierto es que el PP está llevando adelante el ajuste fiscal a través del recorte en el sistema público de pensiones.
El mensaje que tenemos que enviar es que el sistema público de pensiones es absolutamente viable, lo que tenemos que hacer es cambiar las políticas que está practicando el PP, principalmente, buscando medidas en el ámbito de los ingresos y de manera urgente ya, eliminando las desgravaciones fiscales que pesan sobre los planes de pensiones privados. En definitiva, cumplir con el mandato del Constituyente del 78, primero garantizar las pensiones, por lo tanto, obligatoriamente tener que satisfacerlas, y en segundo lugar, aunque lo están incumpliendo, tienen que revalorizarlas de conformidad con el IPC.
M.O.: ¿Cuáles son las mentiras que esconde ese discurso de la insostenibilidad e inestabilidad del sistema que reitera el gobierno?
Y.D.: Las mentiras tienen que ver con esa pedagogía negativa. Insisto, aunque hoy no hubiese ni un céntimo de euro para abonar las prestaciones públicas, el Gobierno tendría que cumplir lo que dice la Constitución, por lo tanto, tendría que ingresar los recursos necesarios para satisfacer las pensiones. Si el Gobierno del Partido Popular no está de acuerdo con lo que dicen los artículos 41 y 50 de la Constitución Española, lo que tiene que hacer es cambiar la Constitución. Pero a día de hoy tiene un mandato importante sobre las pensiones, que sí son sostenibles, no hay un problema de gasto público de pensiones. Lo que tenemos es un problema de ingresos públicos en las pensiones, que está deliberadamente diseñado así por parte del PP, que, curiosamente, no sólo no quiere cambiar nada en materia de ingresos, sino que lo que está incorporando son reformas que agravan el problema en materia de ingresos. Por tanto, lo que hay que hay que hacer es cambiar las políticas y paliar o proponer medidas diferentes en materia de ingresos.
Nuestro grupo (G.P. Confederal Unidos Podemos – En Comú Podem – En Marea) ha formulado muchas, desde luego la principal es que de manera directa, desde los Presupuestos Generales, se sufraguen las pensiones públicas. Pero también lo que tiene que ver con destopar las bases máximas de cotización, suprimir las bonificaciones y reducciones fiscales, separar los gastos que tienen que ver con la administración general de la Seguridad Social e imputarlos al resto del Estado, y por supuesto, cambiar el sistema tributario. Por lo tanto, hay soluciones.
E, insistimos, no es real el discurso del Partido Popular, lo que hace deliberadamente el PP es incorporar elementos que debiliten las pensiones. ¿Por qué razón el PP mantiene el factor de sostenibilidad, que por cierto ya estaba incorporado en la Ley 27/2011 del PSOE, cuando hasta el propio Banco de España ya está indicando que el factor de sostenibilidad puede suponer una reducción, en la primera década, el 7%, llegando hasta el 12% en materia de pensiones? Pues obviamente, porque tiene interés en debilitar pensiones para, de este modo, favorecer, los planes de pensiones privadas.
M.O.: Estamos hablando de una reforma global de las pensiones, no de parches tipo impuesto a la banca: ¿cuáles son los pilares de la reforma del modelo que has presentado y cómo se financiaría?
Y.D.: Lo que hemos hecho desde el Grupo Confederal es una reforma integral al sistema público de pensiones, omitiendo parches a las mismas. Queremos echar marcha atrás a las agresiones más fuertes que hemos tenido en los últimos años: la que tienen que ver con la Ley 27/2011 del PSOE y por supuesto, la del 2013 del PP. Sustancialmente lo que hacemos es retornar la edad ordinaria de jubilación a los 65 años, pero también incorporamos una importante novedad en nuestro sistema como es que sean causa de jubilación ordinaria aquellas trabajadoras y trabajadores que habiendo alcanzado los 61 años, tengan 35 años cotizados. Esta es una demanda muy importante en la actualidad y creemos que estas personas han sufragado ya, de manera sobrada su propia pensión.
También todo lo que tiene que ver con las mejoras y la vuelta atrás en los recortes de jubilación parcial y jubilación anticipada. Muchas personas están utilizando ésta última por encontrarse en una situación de desempleo.
Obviamente, que también se elimine el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización al 0,25%, y que las pensiones, en nuestro país, se revaloricen, como mínimo con el IPC.
También hemos reformado, primero, las contrataciones a tiempo parcial y luego las materias de la inspección de trabajo, justamente para meterle mano a la parcialidad, porque ahí hay una brecha profunda de desigualdad, sobre todo para las mujeres en cuanto sean pensionistas.
Hemos cambiado el artículo 60, el denominado complemento de maternidad, para sustituirlo por periodos de complemento de cotización para las mujeres trabajadoras que no alcancen la edad de jubilación.
Como mejora también hemos permitido, y esto es una novedad en nuestro país, que las trabajadoras y los trabajadores puedan elegir las bases reguladoras, de forma no seguida (los 240 mejores meses de cotización), porque antes si se podía elegir la base reguladora, pero luego tenía que ser continua. Porque, justamente, en este momento, a medida que avanzamos en la jubilación, nuestras bases de cotización van siendo mucho peores. Hemos eliminado el periodo de carencia específica, que es que el trabajador o trabajadora tenga que haber cotizado los dos últimos años antes de devengar el derecho la pensión, y hemos también reformado de manera global, las prestaciones públicas de desempleo, volviendo al sistema anterior, sobre todo retornando al subsidio de desempleo a los 52 años, incorporando al acceso al desempleo también a colectivos que lo estaban demandando, como los agrarios o los trabajadores del mar. Por supuesto, incorporamos el incremento de las pensiones mínimas. Es una Ley muy completa y tratamos todas y cada una de las situaciones que merecen la atención en el día de hoy y sobre todo eliminamos los aspectos más regresivos de las últimas reformas laborales.
M.O.: Una de las reivindicaciones de esta LP es la derogación tanto de la Reformas Laborales del PP y del PSOE como las contrarreformas de pensiones de 2011 y 2013. ¿Cómo han afectado todas ellas a la pérdida de la capacidad adquisitiva de los jubilados?
Y.D.: Es cierto que desde el año 85, el bipartidismo, tanto el PSOE como el PP, ha estado atacando directamente el sistema público de pensiones. Incluso el propio hecho de que los acuerdos del Pacto de Toledo del año 95 incluyeran la separación de fuentes tal y como se ha formulado, es un obstáculo para el sistema público de pensiones. ¿Qué queremos decir con esto? Pues que nosotros estamos de acuerdo con el sistema de separación de fuentes si es para aplicarlo como un ejercicio contable, pero nunca como una forma de organización y de fondo del sistema público de pensiones. Ciertamente, en la reforma del PP lo más pernicioso es el índice de revalorización al 0,25% y el factor de sostenibilidad. Pero no olvidemos que el factor de sostenibilidad ya estaba contemplado en la Ley del PSOE del año 2011. Lo que hizo el PP fue, sencillamente, adelantar su aplicación. Por otra parte, y curiosamente, las reformas paramétricas más duras, la que mayores recortes aplicó y mayor incidencia tienen en nuestros mayores y nuestras mayores fue la reforma del Partido Socialista. Pensemos que el impacto que tiene el alargamiento en la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, con la necesidad de tener cotizados 38 años y 6 meses para alcanzar el 100% de la jubilación, entre otros requisitos, o el periodo de carencia de los 20 años para formular la pensión son elementos que han provocado un recorte drástico en el sistema público de pensiones.
M.O.: ¿Qué debemos entender por un sistema de pensiones de calidad y con pensiones dignas?
Y.D.: Significa cumplir con el mandato constitucional, es decir, tenemos que hablar de lo que dice nuestro texto constitucional, que una vez que alcancemos la edad de jubilación tengamos prestaciones suficientes. Y 600 euros no son suficientes para poder atender con dignidad nuestra vida. Esto en la actualidad, de 9 millones y medio de pensiones que tenemos, 5 millones está casi en la exclusión social, y esto no es sostenible.
Por tanto, necesitamos pensiones dignas. Sería muy interesante que tengamos derecho a saber, en la actualidad, cuál es el nivel de protección que vamos a tener en el futuro, pero sobre todo, que garanticemos la tasa de sustitución en relación con el salario que vamos a tener cuando nos jubilemos. Todo esto hoy está en entredicho, y desde luego, insisto, la suficiencia y la revalorización de las pensiones es un elemento mínimo para poder hablar de calidad en las mismas.







