Cuando en 1977 la dictadura militar de Brasil prohibió su libro de cuentos Feliz año nuevo, uno de los indignados censores dijo que “no hay página en la que no se vean los rincones más oscuros del país”.
Rubem Fonseca, que ha muerto a los 94 años como consecuencia de un ataque al corazón, fue abogado y policía en Río de Janeiro antes de empezar a escribir con 38 años. Uno de los grandes de la literatura brasileña, ácido agitador de la novela negra, recibió los premios Camoens y Juan Rulfo con una visión corrosiva de la sociedad de su país. Fue periodista, narrador y guionista de cine. Muy bueno en el relato corto, con un estilo seco y directo, se ganó con sus novelas el prestigio de ser incomodo, impertinente y un maestro del arte de perturbar. El caso Morel, Agosto y El gran arte son tres de sus novelas más conocidas.







