La ONU pide la eliminación de los bloqueos económicos, como los aplicados por Estados Unidos contra Cuba y Venezuela, que reducen el derecho a la salud y complican el acceso a los medios e instrumentos necesarios para la protección social contra la pandemia del coronavirus. Propone además la suspensión, el aplazamiento e incluso la cancelación del pago de la deuda externa para mejorar la disponibilidad de recursos en la sanidad pública.
La ONU advierte que la crisis económica y social provocada por la crisis sanitaria puede convertirse en una crisis de los derechos humanos si las políticas autoritarias se imponen sobre la imprescindible solidaridad. “Los gobiernos -concluye la ONU- deben ser transparentes, receptivos y responsables”.
El Secretario General, Antonio Guterres, resume en cuatro prioridades la propuesta de la ONU:
– Acceso universal y justo a la atención sanitaria, dentro de cada país y en el conjunto de la comunidad internacional, teniendo en cuenta el escenario general de desigualdades estructurales y fragilidad de los servicios públicos.
– Desarrollar políticas de solidaridad “inclusivas, equitativas y universales”. No excluir a nadie en cada país y a ningún país en el mundo.
– Buena información para toda la sociedad y la participación colectiva para controlar que las políticas de reacción contra la pandemia sean “razonables y proporcionadas”.
– Colocar como referencia fundamental el respeto de los derechos humanos en las decisiones sanitarias, económicas y sociales de los gobiernos contra el coronavirus.







