Los negros son el 12% de la población de Estados Unidos y, según el Washington Post, acumulan el 26% de las muertes por la intervención de la policía. En Brasil, el 80% de las víctimas son afrodescendientes. El Foro Brasileño de la Seguridad Pública (FBSP) denuncia que los negros son el 75% de los asesinados por las mal llamadas fuerzas de seguridad aunque sólo son el 55% de la población.
En Estados Unidos los agentes provocan tres muertes diarias, en Brasil dieciocho. La policía brasileña mata más que la estadounidense y mata a muchos más afrodescendientes.
En 2018, el Washington Post contabilizaba 229 asesinatos de negros entre los 998 atribuidos a la policía en Estados Unidos. Ese mismo año, el FBSP registraba 6.000 muertos en operaciones policiales, de los que 5.000 eran afrodescendientes.
“En Brasil -asegura el Observatorio de la Criminalización de los Movimientos Sociales- la mayoría de los que mueren a manos de la policía son negros y pobres, porque los agentes no tienen como prioridad la seguridad de la gente sino la protección de la propiedad”.







