Los contagiados por el coronavirus son ya más de dos millones en América Latina y el Caribe, la mitad en Brasil, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Se han triplicado en sólo un mes. Y se mantiene la amenaza de nuevos brotes para los próximos dos años.
Los más vulnerables son los indígenas, los afrodescendientes, los migrantes y los especialmente afectados por el empobrecimiento urbano.
Ante la triple amenaza sanitaria, económica y social, la OPS ha pedido a los gobiernos una inversión en sanidad de por lo menos el 6% del PIB, dedicando el 30% del presupuesto a la atención primaria.
El peor escenario es el de Brasil, con más de un millón de contagiados y 52.000 muertes.
Los gobiernos autoritarios, una sanidad pública sin recursos, el empobrecimiento en la economía informal y la descoordinación regional multiplican las dificultades para reaccionar ante una pandemia que avanza con la desigualdad y las exclusiones.








