Solo los diputados de Vox han votado a favor de la moción de censura de Santiago Abascal.
En el debate parlamentario, la portavoz del PSOE Adriana Lastra les ha dicho que son “un partido fascista con un miserable proyecto franquista”.
El vicepresidente del gobierno de coalición Pablo Iglesias ha reprochado al Partido Popular y a Ciudadanos que “dieron oxígeno al monstruo que ahora les devora”.
En su intervención para anunciar el no del PP, Pablo Casado ha oscilado entre la acusación a Vox de ser el salvavidas del gobierno por dividir a la derecha y la reiteración de su llamamiento a sumar votos contra la izquierda.
Según Casado, “la estrategia de Vox es irresponsable y corrosiva” para “hacer una pinza con Sánchez contra el PP” pero ha insistido en convocar al partido de Abascal para “unir esfuerzos y votos”. En una contradicción permanente, ha dicho que “Vox no puede ser parte de la solución que el PP representa” para a continuación proponerles la formación de “una nueva mayoría”.
Abascal ha lamentado “el ataque del PP contra Vox” y ha pedido a Casado que “no vengan a pelear con quienes les estamos ayudando en los gobiernos de Madrid, Andalucía y Murcia”.
Al final del debate, el presidente Pedro Sánchez le ha propuesto a Pablo Casado una nueva negociación para renovar el Consejo General del Poder Judicial, paralizando mientras tanto la reforma anunciada para reducir la mayoría necesaria.







