Treinta reunidos en el Ministerio de Cultura con el viceministro Fernando Rojas en uno de esos encuentros que se citarán para siempre.
Una reunión así, en una institución oficial, frente a sus autoridades, con personas de tamaña diversidad, no ha tenido lugar en Cuba desde los primeros años 60. Cuando salieron los que estaban en la reunión y se dijeron palabras que nunca se habían dicho así en público, vi respeto y vi esperanza.
Tenemos la obligación moral y política de entender que lo sucedido en ningún caso se trata de una pandilla de contrarrevolucionarios haciendo causa común con terroristas.
La revolución es lucidez y nos estamos jugando mucho. La agresión externa va a continuar, las demandas internas legítimas van a continuar y los proyectos de cooptar las últimas a favor de la primera van a continuar. Procesar ambas de modo efectivo a la vez que con legitimidad exige mucha sabiduría y mucho compromiso. En Cuba existe esa sabiduría. La sabiduría colectiva y patriótica cubana.
(*) Licenciado en derecho por la Universidad de La Habana. Maestría en Derecho Público por la Universidad de Valencia. Director adjunto del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Dirigió La Jiribilla y la editorial Ciencias Sociales. Premio de Ensayo Casa de las Américas/CLACSO (2009) y Premio UNEAC de Ensayo (2012). Autor de ‘EN EL BORDE DE TODO/El hoy y el mañana de la revolución en Cuba’ y







