El PCE considera que no habrá cambios profundos con la presidencia de Biden pero la derrota de Trump debilita a la internacional neofascista que lo tenía como referencia.
Las semillas del odio, la intolerancia y el fanatismo están sembradas y han arraigado en millones de estadounidenses a la vez que daban alas a una nueva extrema derecha que consigue movilizar política y electoralmente a importantes sectores sociales en muchos países. Una amenaza en general para la democracia y en particular para los proyectos de la izquierda transformadora en todo el mundo.
Continuaremos trabajando para avanzar en procesos de convergencia internacional entre las fuerzas políticas y sociales de izquierdas para sumar fuerzas en la defensa de un nuevo orden internacional de carácter multipolar que ponga punto final a los bloqueos ilegales que Estados Unidos mantiene contra los gobiernos que no se han sometido a sus intereses y que dispute la hegemonía a la internacional neofascista que Trump y sus aliados han dejado organizada.







