El gobierno de las derechas arruina a Uruguay

El resultado del primer año del gobierno del presidente Luis Lacalle es el aumento de la pobreza y de la indigencia y la reducción de los salarios, las jubilaciones y los recursos para la educación, la salud, la vivienda y la investigación. Desampara a las clases medias y bajas y desarrolla una estrategia con tres premisas: instalarse en un espectáculo mediático, negar los avances de los gobiernos del Frente Amplio y aplicar una austeridad neoliberal. Impuso la mayor parte de su programa con una ley de urgente consideración neoliberal y represiva.

En la gestión de la pandemia, ¿cuál es la virtud que tuvo este gobierno? ¿Negar todos los recursos disponibles? ¿Ser los últimos en empezar a vacunar? Mientras los países de la región han anunciado grandes paquetes de medidas fiscales para hacer frente a la emergencia sanitaria y mitigar sus efectos sociales y económicos, Uruguay es el que menos invirtió. El gobierno de la coalición de las derechas (los partidos tradicionales con la extrema derecha militar) prioriza las cuentas fiscales sobre las necesidades de la gente.

Es terrible por injustificable que un gobierno que tiene las condiciones para ayudar a su pueblo opte por no hacerlo. El gobierno del presidente Lacalle podría evitar esta condena a los más vulnerables y a la clase media. La última vez que gobernó una coalición de las derechas nos dejó un país hipotecado, un aparato productivo quebrado, un sistema financiero insolvente, una sanidad desahuciada y un 40% de pobreza.

A este ritmo, lamentablemente volverá a repetirse.

Mónica Xavier / Presidenta del Frente Amplio (2012/2015)

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