Chile ha elegido por primera vez a los gobernadores regionales y el resultado confirma la situación de los tres grandes bloques políticos de cara a las elecciones presidenciales y parlamentarias de noviembre. La derecha gobernante se desploma, mantiene su mayoría la alianza en crisis de la Democracia Cristiana con el Partido Socialista y la izquierda continúa avanzando.
La votación más importante era la de la gobernación de la región que incluye a Santiago, la capital de Chile. Concentra casi el 40% del electorado nacional.
Se ha impuesto la candidatura de la DC y el PS (53%) frente a la del Partido Comunista y el Frente Amplio (47%).







