Le proponemos a Colombia un pacto histórico, un proyecto democrático para el acceso al poder de las mayorías hasta ahora excluidas, disminuyendo la desigualdad social y aumentando la porción de ingresos de la gente que trabaja en la construcción de la riqueza del país.
Somos el tercer país más desigual socialmente del mundo y durante los últimos treinta años se ha reducido lo que consiguen las mayorías trabajadoras mientras aumenta lo que acumulan los dueños del capital.
El propósito del uribismo en el gobierno ha sido destruir la posibilidad de la paz y profundizar la violencia para permitir una altísima concentración de la riqueza y del poder. La minería de hidrocarburos ha sido la base económica de esa política neoliberal de transferencias de rentas de lo público a lo privado, basada en la corrupción, la represión y el mantenimiento de los factores de la violencia.
Queremos transformar a Colombia con las fuerzas políticas y sociales dispuestas a dialogar sobre este camino. Proponemos un gran pacto nacional democrático para ganar el año que viene la presidencia y las mayorías parlamentarias.
Planteamos el tránsito hacia un modelo productivo para la pequeña y la mediana empresa con la modernización del campo, el fortalecimiento de la sanidad pública, la democratización de la educación y un gran plan verde. Abandonar la senda de la economía extractivista para pasar a la productiva, garantizando los derechos sociales más desde el Estado que con el mercado, una política de la vida para construir los puentes de la convivencia y de la seguridad en una paz permanente.
(*) Senador colombiano. Fue alcalde de Bogotá y candidato presidencial por Colombia Humana.







