Lo único que no está en discusión es la Revolución

Foto: Estudios Revolución

Resumen del discurso de Miguel Díaz-Canel, Primer Secretario del Comité Central del PCC y Presidente de Cuba, a los sesenta años de las palabras de Fidel a los intelectuales.

El 30 de junio de 1961, en diálogo real y honesto con la intelectualidad artística y literaria, el muy joven líder revolucionario Fidel Castro planteaba las bases fundacionales de lo que a lo largo de estos años ha conformado la política cultural de la Revolución Cubana.

No impone, razona. Es un dirigente abierto a una discusión que los propios intelectuales y artistas no habían logrado resolver entre sí.

El jefe guerrillero, el líder político, el estratega de todas las horas, se revela de manera sencilla pero firme como el intelectual indiscutido que siempre fue.

En aquellas palabras fundadoras, que han sido referente de cada acción cultural durante todos estos años y de las que a menudo solo se ha extraído una frase (dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada), aparece claramente la convocatoria a todos los creadores a llevar el arte al pueblo y a la vez la afirmación de que la Revolución garantizaría la mayor libertad de creación.

Dentro de la Revolución todo significa que lo único que no está en discusión es la Revolución. Incluía la crítica de la Revolución dentro de la Revolución.

Aquel diálogo de 1961 está vivo aunque en más de un momento en estos años lo hayamos descuidado, pospuesto, malentendido y puede que hasta maltratado.

Como dirigentes del partido único de la nación cubana y de un gobierno que debe enfrentar cotidianamente un cerco económico y financiero brutal, hemos apostado por la resistencia creativa, luchamos todos los días contra el inmovilismo, la parálisis y los posibles retrocesos.

Derrocar a la Revolución sigue siendo el gran objetivo y la primera prioridad para quien se sienta revolucionario y patriota es preservar la independencia y la soberanía nacional.

La obra de arte tiene no solo el derecho sino la misión de ser provocadora, arriesgada, desafiante, cuestionadora pero también enaltecedora y emancipadora.

La libertad de expresión en la Revolución sigue teniendo como límite el derecho de la Revolución a existir.

Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República de Cuba

ETIQUETAS: