Mucho se han estado analizando los hechos del pasado 11 de julio. Casi todos los días se publica algún artículo al respecto. Eso es importante, especialmente cuando, atenidos a la verdad, se plantean las responsabilidades y no se utilizan la mentira y los insultos.
Hay quienes ven lo que nunca sucedió y justifican la violencia desatada de acuerdo con las orientaciones imperiales. Incluso hablan del uso de gases lacrimógenos que nunca se produjo.
Es evidente que las demoras en los cambios necesarios y los errores de diversa índole por nuestra parte han sido componentes negativos que es esencial tener muy en cuenta. Lo considero con toda claridad porque la crítica objetiva es un instrumento esencial de perfeccionamiento de la gobernabilidad.
En este sentido, quiero referirme al reconocimiento de las actitudes y las soluciones concretas para nuestros problemas determinantes que se están efectuando. El gobierno necesita estos reconocimientos para evaluar adecuadamente sus rectificaciones.
La aprobación de un grupo de decretos por el Consejo de Estado que crean mejores condiciones y procedimientos para el desenvolvimiento de la economía nacional, con la muy esperada aprobación de las pequeñas y medianas empresas, constituye un apoyo esencial a la diversidad económica que necesitamos.
Considero muy importante apoyar al presidente en sus acciones frente a la burocracia y el conservadurismo que tanto daño nos hacen y que están aún vigentes en muchos de los cuadros intermedios.
(*) Fundador del Partido Comunista de Cuba. Dirigió el periódico Juventud Rebelde y la revista cultural El caimán barbudo.







