Los vecinos de Quintanar del Rey temen que, después de un año sin que la JCCM haya dado una respuesta definitiva a la suspensión de la construcción de una granja intensiva de cerdas madre, las obras puedan reanudarse en cualquier momento. Dicha suspensión fue ordenada por la propia Secretaria General de la Consejería de Desarrollo Sostenible para revisar de oficio un procedimiento sobre el que sobrevolaban supuestas irregularidades en la tramitación del mismo. El mencionado proyecto se sitúa tan solo a 350 metros del pozo de agua de abastecimiento de la población.
Desde 2016, cuando se produjo la primera solicitud, han sido autorizadas tres ampliaciones denominadas “no sustanciales” a pesar de que afectan a aspectos tan determinantes como las dimensiones de las balsas de purines, el número de cerdos o la estructura y ampliación de las naves. De forma que lo que se estaba construyendo en 2020 parece que no tenía nada que ver con lo que se solicitó en 2016, habiendo sido necesario revisar todos los parámetros por los que se había otorgado la autorización ambiental.
Otra grave irregularidad, como ya señaló el propio Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Luis Garijo, se refería a la falta de petición de permisos por parte del promotor para la explotación de los recursos hídricos que se exigen para poner en marcha una granja intensiva de estas características.
Los vecinos se hacen muchas preguntas que nadie ha sabido o querido responder hasta la fecha. No entienden cómo se pueden firmar, por parte de la administración castellano-manchega, acuerdos de economía sostenible o de transición ecológica cuando por otro lado se están dando autorizaciones ambientales a industrias ganaderas intensivas que podrían contaminar los suministros de agua de una población de 7.590 vecinos, como ya ha sucedido en otras localidades. Tampoco entienden que representantes de su propio gobierno hagan afirmaciones, como las del consejero Francisco Martínez Arroyo, diciendo que “Castilla-La Mancha no aprobará ninguna macrogranja de cerdos que no quieran los ciudadanos” si en realidad no se atiende a la unánime voluntad de los pueblos.
El 9 de agosto las tres fuerzas políticas hicieron público un comunicado en el que se comprometían a luchar contra la instalación de una granja intensiva que puede poner en riesgo la vida en la localidad y a solicitar una moratoria a la JCCM.
Los vecinos de Quintanar del Rey y sus representantes piden con contundencia a la Junta que actúe en coherencia con la contestación ciudadana y política de todo un pueblo, el segundo más grande de la provincia de Cuenca, que ha dicho NO a esta explotación industrial de ganado porcino.







