La mochila de la dignidad y la fuerza del compromiso (1)

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A Felisa Páez Jaramillo, luchadora de la JSU

Se cumplen cien años de la fundación del PCE y desde el núcleo de Argentina lo conmemoramos rescatando biografías desconocidas de mujeres militantes, que lucharon contra la represión franquista y por la libertad desde la clandestinidad, la ayuda en las cárceles, la guerrilla y la labor sindical y política, para que sus nombres no se olviden en la historia.


MANOLITA DEL ARCO PALACIOS

Se crió en el madrileño barrio de Chamberí. Tras el golpe de Estado en 1936 comenzó a trabajar en la oficina del Estado Mayor del batallón de Milicianos (Unión de Hermanos Proletarios) y en octubre de ese año ingresó en el PCE.

Permaneció en Madrid sitiada por los sublevados durante toda la guerra. En este tiempo accedió al Comité Central del PCE, se incorporó y trabajó con Socorro Rojo Internacional y fue una de las personas más activas de la Asociación de Mujeres Antifascistas y se encuadró en las oficinas del Estado Mayor del batallón Unión de Hermanos Proletarios (UHP). Durante tres años consiguió evitar ser detenida, lo que finalmente ocurrió en 1942 en La Coruña. Un consejo de guerra en Madrid la condenó a muerte por sus actividades clandestinas, si bien después le fue conmutada la pena por reclusión mayor de 30 años.Tras su detención sufrió tortura durante tres meses en la Dirección General de Seguridad.

Condenada a 30 años, inició su primera huelga de hambre en la cárcel de Ventas, huelga a la que muchas presas se sumaron. Por ese motivo fue trasladada a Alcázar de San Juan, Linares, Córdoba, Málaga (dos años) y a la prisión de Segovia, donde ingresó en 1948 y permaneció ocho años. En Segovia protagonizó una de las huelgas de hambre más destacadas en 1949, junto a otras conocidas presas políticas como Pilar Claudín, Merche Gómez, María Vázquez, Nieves Torres y Josefina María Villa. En 1956 fue trasladada a Alcalá de Henares, donde estuvo cuatro años hasta su puesta en libertad provisional en 1960. Fue la mujer que permaneció más tiempo de forma ininterrumpida en prisión (casi 18 años), víctima de la represión dictatorial. Ya en libertad siguió activa en la militancia del PCE, destacando por su apoyo a los presos políticos del penal de Burgos, donde se encontraba su compañero. En la transición democrática, con la legalización del PCE, siguió colaborando con la dirección en las áreas de internacional y sanidad.


DULCINEA BELLIDO CARVAJAL

Destacada militante del PCE y una de las fundadoras del Movimiento Democrático de Mujeres (MDM). Nació en 1936 en una familia de campesinos. Comenzó a trabajar a los 8 años. En 1947 toda la familia emigró a Madrid y un año después Bellido comenzó a trabajar como aprendiza de modista. Entró a los diecisiete años en el PCE, siendo una de las pocas mujeres jóvenes militantes. Comenzó a participar en la difusión de propaganda y allí conoció al comunista Luis Lucio Lobato con quien se casó. En 1956 fue detenida por primera vez junto a su marido. Cuando él volvió a ser detenido en 1959, junto a Simón Sánchez Montero y conducidos al centro penitenciario del penal de El Dueso, conoció a Carmen Rodríguez, esposa de Sánchez Montero. Ambas se convirtieron en las grandes promotoras de los grupos de mujeres de presos organizando visitas a autoridades civiles, eclesiásticas y militares en las que pedían la amnistía para sus familiares presos y una mejora en las condiciones de vida en las cárceles.

El MDM creó células de trabajo solidario en los barrios de Madrid (Usera, Carabanchel, Villaverde, Vallecas, Prosperidad, San Cristóbal de los Ángeles y Ventas) y en municipios como Getafe. Comenzaron a trabajar con las asociaciones de amas de casa que eran legales. Bellido fue en 1970 con Vicenta Camacho al Vaticano a denunciar la represión y la situación en que se encontraban sus respectivos familiares, Marcelino Camacho y Luis Lucio Lobato. Desde 1975 formó parte del Comité Central del PCE y del Comité Provincial de Madrid. Entre 1970 y 1975, dirigentes del MDM madrileño, como Rosa Roca, Queta Bañón, Maruja Aslaber, Mercedes Pintó, Mercedes Comabella, Mari Claire Vella, Emilia Graña y Dulcinea Bellido, pasaron por los calabozos de la Dirección General de Seguridad.


CARMEN CAAMAÑO DÍAZ

En enero de 1937 se instala en Alicante, se afilia al PCE y se hace cargo de la secretaría femenina. Fue Secretaria General de la Agrupación de Mujeres Antifascistas de Alicante, desde donde manifestó gran interés por la capacitación de las mujeres para el trabajo. En 1937 fue nombrada secretaria del gobernador civil de Alicante, el comunista Jesús Monzón, a quien acompañó en el gobierno civil de Cuenca a finales de 1938. Poco después, en marzo de 1939, Monzón marchó a Madrid para desarrollar otras tareas políticas y lo sustituyó Carmen Caamaño, entonces embarazada, como gobernadora civil de Cuenca.

Ante el avance de las tropas franquistas, huyó a Alicante y llegó al puerto con la intención de salir al exilio. Dio a luz a su hijo en casa de un amigo médico y volvió al puerto, donde encontró a su marido. Al no poder coger ningún barco, junto con su marido y su hijo consiguió huir de las tropas italianas que habían tomado Alicante, pero fue delatada en la localidad próxima de San Juan. Encarcelada y condenada a 12 años, un indulto le permitió salir de la prisión de Alicante en 1947. Continuó la tarea política, por lo que sería encarcelada otras veces. Castigada por leer prensa clandestina, fue trasladada a la prisión de Cáceres con presas comunes, pero a los cuatro meses salió. Su vida después de la prisión estuvo marcada por la imposibilidad de volver a ejercer su profesión, puesto que fue depurada, y por la vigilancia policial. Colaboró con la Asociación Española de Mujeres Universitarias, fundada en Madrid en 1953, donde organizó conferencias y actos culturales y de la que fue vicepresidenta en 1980.


MARUJA CAZCARRA

Joven militante comunista que, junto con otras mujeres, viajaba al penal de Barcelona y más tarde al de Burgos para ver a su hermano Vicente. Fue en este penal donde comenzaron a organizarse con otros grupos de mujeres del resto de España para llegar a las familias más necesitadas. Maruja cuenta que el primer 8M fue en el año 1962 en una casa particular y en 1965 fue una de las fundadoras en Aragón del Movimiento Democrático de Mujeres, pionero del feminismo durante el franquismo, junto con Esperanza Martinez, Concha Reblet, Agustina Zalaya y Teresa Gil .


PETRA CUEVAS

En 1936 ya pertenece al PCE, participa en actos de propaganda en favor del Frente Popular y se centra preferentemente en la lucha sindical, siendo elegida secretaria del sindicato de la aguja de UGT. Cuando se produce el levantamiento militar, en julio de 1936, se encarga de organizar y dirigir unos talleres en los que durante toda la contienda se fabrica ropa para el ejército republicano, dedicando a esto su actividad durante los tres años de guerra. En febrero de 1939 aparece formando parte del Comité Provincial de Madrid del PCE.

Tras la guerra participó en la reorganización comunista en Madrid, sirviendo de enlace del Comité Central presidido por Heriberto Quiñones. Detenida a finales de 1941, fue brutalmente torturada, siendo condenada a doce años de cárcel en consejo de guerra celebrado el 26 de septiembre de 1942 en la prisión de Porlier. Pasa seis años en distintas cárceles donde pierde un hijo como consecuencia de las condiciones extremas de la prisión. En la de Ventas participa en las actividades de organización y reivindicación encabezadas por las presas del PCE. Con la llegada de la democracia, se incorpora de nuevo a la actividad del PCE y CCOO en el barrio de Tetuán de Madrid.


CELESTINA MARRÓN LLANEZA

Tenaz luchadora comunista asturiana, de una familia republicana, tras la caída del Frente Norte sufrió los avatares de la represión. Su padre fue asesinado cuando tenía sólo 9 años, siendo incendiada su casa. Con 10 años comenzó a trabajar como criada en una casa de Grado, llegando incluso a tener que dormir en la pocilga de sus empleadores.

Compañera de Tina Pérez en organizar a las mujeres y difundir propaganda clandestina del PCE en las cuencas mineras. Ejerció su labor política como corresponsal para Radio España Independiente bajo el pseudónimo de Amapola asturiana de pura cepa. Su casa fue refugio en varias ocasiones de destacados dirigentes comunistas perseguidos por el franquismo como Ángel León y Horacio Fernández Inguanzo, El Paisano. Tras la huelga en 1966 comenzó a trabajar en los comedores del pozo Candín, donde continuó hasta su jubilación en 1991. Participó en la formación de CCOO en La Felguera.

Núcleo Argentina PCE Exterior

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