La Administración Biden está desempeñando un papel clave para intentar la organización de protestas en Cuba el 15 de noviembre. Cuestionado directamente en una conferencia de prensa, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, no lo negó: “Seguimos profundamente comprometidos con la lucha del pueblo cubano para elegir libremente su liderazgo y su futuro”. El subsecretario adjunto para los asuntos del Hemisferio Occidental, Juan González, fue aún más lejos y anunció que “el gobierno de Estados Unidos sancionará al de Cuba si intenta impedir las protestas”.
Los espacios en línea contra Cuba, como el grupo privado de Facebook que provocó las manifestaciones de julio, están impulsando el movimiento como una oportunidad para presionar o incluso derrocar al gobierno cubano.
Las protestas de julio, que rápidamente se esfumaron, presentadas como un supuesto levantamiento espontáneo, fueron en realidad organizadas desde un foro controlado por la comunidad cubanoestadounidense en Florida.
En las protestas que derrocaron al presidente serbio Slobodan Milosevic en 2000, los manifestantes utilizaron tácticas no violentas para inundar las calles de gente contra el gobierno. Más tarde se supo que los organizadores estaban en la nómina del gobierno de Estados Unidos. Desde entonces, Washington utiliza al mismo grupo para capacitar a activistas de todo el mundo sobre cómo derrocar gobiernos que no aprueba.
(*) MintPressNews / Traducción de Cubadebate







