Algunos bulos sobre el amianto

Someto a la consideración de nuestros lectores el contenido del siguiente texto divulgativo sobre amianto, publicado recientemente y firmado por Lidia Corral:La pesadilla de esta familia de Valladolid para denunciar el amianto de su tejado

De dicho artículo de divulgación estimo oportuno y pertinente resaltar los siguientes párrafos del mismo:

«Es la primera denuncia en Valladolid de afectados por amianto que no está relacionada con la fábrica de Uralita»

«Pero en Valladolid una familia denuncia que ha enfermado en su propia casa» «Su hijo Samuel empezó a tener ataques de asfixia. Remitido a los servicios de alergología, los médicos preguntaron si tenía humedades en casa. Era a través de esas filtraciones cuando el polvo de amianto entraba en su casa. Ella vivía junto a sus dos hijos menores en un ático. Durante diez años convivieron con la uralita, ahora sufren rinitis crónica entre otras patologías».

«El caso está ya en los juzgados. En enero tienen una vista y cita con los médicos forenses que acrediten su situación».

Es evidente que para rebatir lo afirmado respecto a que «es la primera denuncia en Valladolid de afectados por amianto que no está relacionada con la fábrica de Uralita», basta con citar un único ejemplo para contradecir esa rotunda afirmación de la autora.

A título de ejemplo cabe mencionar cualquiera de los actos judiciales en los tribunales radicados en dicha localización geográfica española que tuvieron como tema del litigio la presencia del amianto en el puesto de trabajo en alguna de las industrias azucareras de la zona de entorno, como es el caso de la de Toro (Zamora).
De litigios con esas características podemos citar varios, incluyendo la sentencia STSJ CL 3712/2020.

Toda la noticia es un disparate. Vayamos por puntos:

-Las cifras de mortalidad son siempre de difícil análisis y valoración. Cuando no hay más remedio, es preferible buscar las cifras oficiales de la OMS.

-Los ataques de asfixia de su hijo Samuel no pueden ser atribuidos a la inhalación de fibras de amianto, ni tampoco la rinitis crónica, ni otras patologías que comenta sin especificar.

Ese texto no tiene rigor científico. Una cosa es que en el edificio exista uralita, que evidentemente sabemos los riesgos que conlleva, y otra que las patologías, como la rinitis, se puedan atribuir a ese contacto. No tiene base médica razonable.

Los médicos forenses no van a encontrar relación entre el cuadro clínico que se describe –rinitis– y la exposición al amianto. Otra cosa es que las actuaciones practicadas puedan llegar a servir para que se hicieran mediciones de amianto en aire y eventualmente se detectaran concentraciones elevadas del mismo.

La noticia incluye diversas informaciones, tanto estadísticas como clínicas, que son cuestionables.

Asumiendo que no todos los daños a la salud causados por cualquier sustancia dañina son investigados y analizados con la misma intensidad ni en todos los grupos poblacionales, no parece que la rinitis crónica esté incluida entre las patologías asbesto-relacionadas ni tampoco concordaría con ese periodo de latencia.
La atribución de estos efectos a la exposición ambiental al amianto puede ser discutible.

Si en el texto comentado se afirma que en los servicios de alergología los médicos preguntaron si tenía humedades en casa y que era a través de esas filtraciones cuando el polvo de amianto entraba en su casa, no se incluye en el mismo alusión alguna a ningún tipo de evidencia debidamente documentada que venga a respaldar tal afirmación.

-No es cierto (ojalá lo fuera) que sea obligatorio retirar el amianto y menos todavía si no ha llegado al final de su vida útil.

– Tampoco es cierto que el susodicho paciente haya perdido peso por esa causa y su trabajo tampoco es atribuible al amianto a manejar.

En resumen: que no se sustenta la noticia, repleta de falsedades y de afirmaciones injustificadas.

AGRADECIMIENTOS

Lo expreso respecto de los siguientes doctores (citados por orden alfabético), expresándoles aquí mi reconocimiento por los comentarios y opiniones vertidos en sus respuestas a mi requerimiento de colaboración en relación con este tema, relativo a las dudas acerca de la idoneidad y corrección de varias de las afirmaciones contenidas en el texto divulgativo comentado: Dr. Jaume Joan Ferrer Sancho, Dr. Alfredo Menéndez Navarro, Dr. José Miguel Sanz Anquela y Dr. Josep Tarrés Olivella.

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.