La Semana Institucional de la Guardia Civil, celebrada en torno a la Virgen del Pilar (su patrona), se desarrolló este año en la ciudad y provincia de León. Entre otras actividades se encontraba la exposición “La Guardia Civil al servicio de la ciudadanía”, desarrollada en el Museo Diocesano de Semana Santa.
Una actividad que pasaría desapercibida de no ser porque en pleno siglo XXI, 47 años de después de la muerte de Franco, y tras los avances de la historiografía y la inclusión, presuponemos, de valores democráticos en el cuerpo armado, se califica de “sublevados” a los guerrilleros antifranquistas, que precisamente tuvieron una fuerte y pionera organización en esta provincia a través de la Federación de Guerrillas de León-Galicia.
Tal calificación ha merecido la denuncia pública de la Asociación por la Memoria Militar Democrática (AMMD). Este colectivo, compuesto por militares y guardias civiles, califica de “infamias” y “pirueta irónica», la de aplicarle a sus adversarios un calificativo, que jurídica e históricamente les correspondería a ellos, teniendo que recordar que “solo hubo un bando sublevado, solo hubo una parte del ejército que dio el golpe y provocó una guerra, apoyado por el fascismo internacional. Ninguno de aquellos guerrilleros, que entregaron su vida por defender la legalidad democrática, merece que en el 2022 se siga insultando su memoria.”
Los militares y guardias civiles democráticos que componen la asociación han exigido una rectificación y la identificación pública de los autores, para que puedan ser reprobados por su actuación “con alevosía y premeditación” y proceder, si así se estima, a su denuncia por vía judicial.
El periodista Carlos J. Domínguez ha denunciado la “distorsionada realidad histórica” de una actividad que fue inaugurada por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez. En su artículo para ileon.com apunta además a otras tergiversaciones como la que declara que “hasta 1952 no se eliminará como amenaza” la guerrilla o que la exposición pase por alto el violento papel de las “contrapartidas” formadas por números de la guardia civil. Señala también que la exposición adolece de “otras muchas imprecisiones, inexactitudes y enfoques poco acordes con la Ley de Memoria Democrática”, un hecho especialmente reseñable para un cuerpo policial que se supone al servicio de un poder democrático.
En la Muestra ofrecida por el instituto armado, no se hace mención al golpe de Estado contra el Gobierno democrático que da origen a la guerra civil y repite en varias ocasiones los términos “alzamiento” y “sublevación”, una terminología que hoy en día sólo utilizan los adeptos a la dictadura. Incluso se recoge literalmente que “la veteranía, disciplina y abnegación de los Guardias Civiles constituyó un factor decisivo para el triunfo o fracaso de la sublevación del 18 de julio de 1936”.
El grupo parlamentario de Unidas Podemos ha preguntado al Gobierno si tiene contemplado mejorar la formación sobre memoria histórica en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ha criticado el lenguaje empleado en la exposición. Además ha destacado cómo se hacen referencias a las víctimas de sublevados y demócratas de forma “desigual e interesada”.
Los diputados Joan Mena y Laura López han explicado que “se trata de una grave vulneración a los preceptos democráticos y a la memoria de aquellas personas que lucharon contra la dictadura defendiendo un sistema democrático y legítimo, hecho harto grave tratándose de uno de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”. Han pedido que se pongan mecanismos para evitar estos “documentos en los que se la reescribe interesadamente la historia” y que se tomen medidas entre ellas la de impartir formación a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad “sobre valores democráticos y memoria democrática”.







