El 31 de octubre, en el Auditorio Nacional, se celebró un acto con presencia de todo el gobierno del Estado en homenaje a “todas las víctimas del golpe militar, la guerra y la dictadura”.
En aplicación de la Ley de la Memoria (artículo 6), se significaba en un acto simbólico la declaración de reconocimiento y reparación personal a veinte personas en una muy difícil representación de todas las víctimas del franquismo.
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, entregaba ese reconocimiento a las víctimas seleccionadas.
Entre esas veinte personas, se encontraban camaradas muy queridos y queridas que, junto a la mayoría del resto de los homenajeados y homenajeadas, representaban la resistencia plural y democrática que se mantuvo de forma heroica a la dictadura franquista.
Así, las víctimas homosexuales representadas por Jordi Petit; a los sacerdotes vascos fusilados por Franco como José Aristimuño Olaso “Aitzol; a los desaparecidos como Facundo Navacerrada Perdiguero, miembro de la UGT, que la familia lleva ochenta años sin encontrarlo; a las maestras asesinadas como Balbina Gayo; a los miembros de la resistencia francesa que sufrieron la deportación a campos de exterminio nazis, como Elisa Garrido, miembro de la CNT; a la masonería perseguida, representada por Jesús Soriano; a la democracia cristiana opositora a la dictadura, representada por Fernando Álvarez de Miranda; a las personas que sufrieron la incautación de sus bienes, como el empresario vasco Ramon de la Sota.
Muy emotiva la reparación al teniente coronel Fernando Reilen, miembro de la Unión Militar Democrática, que, en uniforme, en representación de todos los militares democráticos opuestos a la dictadura, recibía también ese reconocimiento.
El papel de los y las comunistas en la resistencia al golpe militar y a la dictadura estuvo representada por camaradas inolvidables por el papel que jugaron y que juegan en la lucha por las libertades, el socialismo y el comunismo:
- Julián Grimau, miembro del Comité Central, detenido el 7 de noviembre de 1962 en Madrid, torturado en la DGS, defenestrado desde el despacho de los interrogatorios, procesado y condenado a muerte. El Consejo de ministros franquista aprobaba por unanimidad el 19 de abril su ejecución que se consumó el fatídico 20 de abril de 1963.
- Ana López,” Anita”, una de las “trece Rosas”, miembro de la J.S.U., detenida el 16 de mayo de 1939 y fusilada el 5 de agosto junto a sus compañeras.
- Francisco Martínez López “Quico”, guerrillero superviviente de la guerrilla que actuó en León y Galicia. En 1949, se unió al grupo de Manuel Girón y combate a su lado hasta la muerte de éste, en mayo del 1951.
- Xesús Alonso Montero, militante del Partido desde 1962, catedrático de Literatura Gallega y miembro de la Academia Gallega, sufrió numerosas detenciones y ha sido y es un referente de la normalización y defensa del idioma gallego.
- Luisa Carnés, escritora de la generación del 27, “las sin sombrero. Su obra rescatada recientemente, refleja con gran actualidad las condiciones materiales de las mujeres trabajadoras.
- Luis Lucio Lobato, ingresó en el PCE en 1937, detenido por primera vez en 1944, sufrió prisión en diferentes cárceles acumulando 26 años de presidio en las cárceles franquistas. Miembro del Comité Central.
- Juana Doña, dirigente comunista, sindicalista y feminista, afiliada a las Juventudes Comunistas en 1933. Compañera del dirigente de la JSU Eugenio Mesón, fusilado en 1941, detenida en 1939, torturada, es condenada a muerte en 1947 y conmutada gracias a la campaña internacional por su liberación. Miembro del Comité Central.
- Alejandro Ruiz Huertas, superviviente de la matanza de los abogados de Atocha en 1977, actual presidente de la Fundación Abogados de Atocha, representa el papel jugado por los y las comunistas y las Comisiones Obreras en la lucha por las libertades.

Ahora corresponde al PCE orientar a todas sus organizaciones para que se proceda a las solicitudes de reconocimiento y reparación de todos y todas las camaradas que sufrieron persecución, procesamientos, torturas, cárcel, asesinatos, exilio, trabajo esclavo o desaparición. Ningún camarada perseguido debe quedar al margen de ese reconocimiento por parte del Estado.
Fue un verdadero honor representar a la familia Grimau para recoger ese reconocimiento y reparación que, en nombre del gobierno de España, reconoce a Julián como víctima de la Dictadura y declara la ilegalidad e ilegitimidad del tribunal que le juzgó, así como la nulidad de su sentencia.
Queda un trabajo ingente por delante en el desarrollo de la ley y se abren nuevas posibilidades con relación a la investigación y responsabilidades políticas y penales de los verdugos de la dictadura franquista. Los delitos de lesa humanidad como los cometidos por el franquismo no prescriben.
Por cierto, ¿para cuando el ministro Marlasca retirará las condecoraciones policiales a todos los miembros de la Brigada Político Social, entre ellos, las de Antonio González Pacheco “Billy el Niño”?









