el personal de las tiendas tiene sueldos de miseria

Dependientas de Inditex salen a la calle para denunciar que no llegan a fin de mes

Manifestación dependientas Inditex Amancio Ortega

Amancio Ortega ingresó el 2 de noviembre la mitad de los 1.718 millones en dividendos de Inditex en concepto de dividendos de la compañía. En concreto su cuenta engordó ese día con 859 millones de euros, que se suman al primer pago, de la misma cantidad, que recibió en mayo. Supera a los ingresos del año pasado en algo más de 400 millones de euros. En aquel ejercicio sus retribuciones fueron de 1.294 millones.

No es una novedad, el fundador de Inditex es la persona más rica de España con un patrimonio estimado de 53.500 millones de euros, según la lista de mayores fortunas del país en 2022 publicada por la revista Forbes este mes de noviembre. Detrás de él se encuentra su primogénita y segunda mayor accionista del gigante textil, Sandra Ortega, que acumula 5.400 millones de euros.

Toda esa riqueza sale de la explotación de las trabajadoras y los trabajadores del Grupo Inditex. Desde la fábrica en Bangladesh hasta la tienda que vende el producto en A Coruña hay toda una cadena en el que participan cientos de trabajadores y trabajadoras que ven como les roban la plusvalía que generan y solo les queda un sueldo de miseria con el que a duras penas pueden sobrevivir.

Esta situación es conocida y en parte asimilada por la población debido a que es la lógica del sistema capitalista. Sin embargo este domingo, dependientas de las tiendas de Inditex han salido a la calle en A Coruña para reclamar mejoras salariales. “Estamos hartas de no llegar a fin de mes”, protestaron en una manifestación en la que participaron trabajadoras de todas las marcas del grupo textil.

Las convocantes aseguraron que los salarios están congelados y señalaron que las dependientas de las tiendas, casi todas mujeres, son las que tienen los salarios más bajos dentro del grupo, sumando a la explotación la discriminación que supone cobrar menos que los hombres por el hecho de ser mujeres. Una brecha salarial que pone de manifiesto el carácter machista y patriarcal de todo el entramado de Inditex.

La protesta en la que se pudieron escuchar consignas como «Inditex no me aprecia, vivo en la pobreza», «Trabajo en Zara por la cara» o «A Marta Ortega nuestro sueldo se la pela», recorrió el corazón de La Coruña desde la Plaza de Lugo, una de las arterias comerciales y donde a escasos metros confluyen una de las tiendas más importantes del grupo textil: el Zara de la Calle Compostela, hasta la zona del muelle, frente a la vivienda donde reside Amancio Ortega.

La presidenta del comité de Zara España en A Coruña, Carmen María Naveira, declaró que las trabajadoras reclaman la «equiparación salarial» entre los empleados de tienda y los que están en logística y en las fábricas. «Sabemos que un trabajador en las fábricas, siendo mozo de almacén, cobra 2.011 euros de salario base, cuando nosotras cobramos 1.058. Estamos un poco hartas de ser el último eslabón de la cadena y de que nunca haya nada para nosotras», ha denunciado.

Además finalizó recalcando que están «cansadas de ver que en la provincia de A Coruña los beneficios siempre recaen en los mismos», e insistió que las trabajadoras del gigante textil «Cobramos una miseria. Las dependientas de Inditex, por desgracia no llegamos a fin de mes».