Ha salido el informe de Oxfam «La ley del más rico» de enero de 2023. En este informe, como suele ser costumbre, se aborda la evolución de las desigualdades entre ricos y pobres a nivel internacional. Los datos contenidos señalan una tendencia a la acumulación y concentración de capital como consecuencia del reparto imperialista del mundo o la desvalorización de la fuerza de trabajo. Es decir, el capitalismo en su fase imperialista goza de buena salud.
En concreto, el 1% más rico ha acaparado casi dos terceras partes de la nueva riqueza (valorada en 42 billones de dólares), generada a nivel global entre diciembre de 2019 y diciembre de 2021, casi el doble que el 99% restante de la humanidad. Durante la última década, el 1% más rico ha capturado alrededor del 50 % de la nueva riqueza.
Por cada dólar de nueva riqueza global que recibe una persona del 90% más pobre de la humanidad, un milmillonario se embolsa 1,7 millones de dólares. La fortuna de los milmillonarios crece a un ritmo de 2700 millones de dólares diarios. Esto se suma a una década de ganancias históricas en la que el número de milmillonarios y su riqueza se han duplicado. Desde 2020, el valor conjunto de la riqueza de los milmillonarios españoles ha aumentado en casi 3000 millones de dólares, lo que equivale a un aumento de aproximadamente 3 millones de dólares al día.
La actual crisis de precios es también una crisis de desigualdad. Según el Banco Mundial, podríamos estar ante el mayor incremento de la pobreza y desigualdad entre países desde la Segunda Guerra Mundial. Países enteros se encuentran al borde de la bancarrota. Los más pobres destinan cuatro veces más recursos al servicio de la deuda (en manos de ricos acreedores) que a los servicios de salud pública. Brasil destinó en 2021 tres veces más al servicio de la deuda que a inversión en salud.
Hacia una desigualdad estructural en España
Los milmillonarios españoles se recuperan con rapidez de las embestidas de la pandemia y de las subidas de precios. En 2008, el 1% con mayor riqueza concentraba el 15,3% de la riqueza neta total pero en 2021 ya representaba un 23,1%, aproximadamente 1 de cada 4 euros.
Además, Oxfam Intermón hace un análisis sobre la nueva estructura de la desigualdad en España que apunta a que, al igual que ya sucedió durante la crisis de 2008, los milmillonarios también se han visto afectados por la actual crisis y el valor de su riqueza cae, pero logran que sus ganancias se recuperen rápidamente, por encima del crecimiento del país.
Todo lo contrario a la realidad de millones de hogares en España en los que llegar a fin de mes es una tarea cada vez más difícil. Entre enero y noviembre de 2022, la inflación ha reducido el poder de compra de los hogares en peor situación un 26% más que el de aquellos con mayores ingresos. Al mismo tiempo, los salarios en términos reales caen a niveles similares a los vividos durante los peores años de la gran crisis iniciada en 2008 y son ya un 4% inferiores a los de entonces.
Al mismo tiempo, los beneficios, especialmente de las grandes empresas, se han mantenido e incluso han crecido. En 2021, el beneficio de las empresas del IBEX 35 en su conjunto fue ya un 63% superior al de 2019, e incluso un 55% por encima a la media de los resultados de los cinco años pre pandemia (entre 2015 y 2019). Pero esta tendencia se ha acelerado en el último año. Tan solo en el tercer trimestre de 2022 anunciaron resultados un 30% superiores a los del mismo periodo del año anterior.
Esta tendencia se ve agravada este último año. “Estamos ante una crisis alimentada porque algunas de las grandes empresas y los superricos se han aprovechado del contexto de incertidumbre, la pandemia y la guerra en Ucrania y están sacando tajada, inflando precios y márgenes, a costa de una gran mayoría”, afirman desde la ONG. A finales de 2022 los márgenes de las empresas eran ya un 60% superiores a los de finales de 2019, mientras los salarios apenas habían crecido un 4%. La actual crisis inflacionaria podría suponer un importante canal por el que se transfieren rentas salariales hacia rentas del capital, perjudicando doblemente a los hogares más pobres y vulnerables, dada su escasa participación de los beneficios empresariales.







