Las movilizaciones continúan en Perú para exigir la renuncia de la presidenta de facto, Dina Boluarte, en el marco de la segunda jornada de la Marcha de los Cuatro Suyos, que exige también el cierre del Congreso, nuevas elecciones generales y una Asamblea Constituyente.
El pulso se mantiene, con especial intensidad en el Sur. Según la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías, la jornada del 19 de enero hubo más de 140 puntos bloqueados en las vías nacionales de 19 regiones del país, y este sábado continúan bloqueados 120 puntos que afectan a 24 carreteras nacionales.
Este viernes 20 de enero, Isidro Arcata Mamani, de 62 años, perdió la vida en Ilave, Puno, tras recibir un impacto de bala disparada por la Policía Nacional del Perú (PNP). Intentaron trasladarlo desde el lugar donde se encontraba, a un hospital en la provincia de Puno. Arcata no resistió y falleció en el camino.
La violencia de la Policía en Ilave (departamento de Puno, en el Sur del Perú), quedó registrada en vídeos, donde se puede ver a agentes disparando sin control. El número de heridos en Ilave no está claro
En La Libertad, se ha evidenciado paramilitarismo de grupos de civiles coordinados con la Policía, disparando contra los manifestantes que bloqueaban la Panamericana Norte:
En Cusco, tanquetas del Ejército dispararon contra la población:
En Lima, la jornada de este viernes fue de violenta represión policial contra pequeños grupos de manifestantes que se encontraban en diferentes puntos de la ciudad, después de la masiva jornada de Paro Nacional este 19 de enero, que fue secundada por cientos de miles de personas, en 69 movilizaciones y plantones pacíficos en las 25 regiones del país. Los 11.800 policías desplegados en Lima se dedicaron a cargar con gases lacrimógenos, canicas y golpes contra los manifestantes. Especialmente contra los estudiantes de las universidades públicas.
Si bien en Lima no se han registrado heridos por arma de fuego, como en el Sur, decenas de personas han sido detenidas, en su mayoría de forma arbitraria. Hay palizas y malos tratos en las comisarías y no se permite la entrada de los abogados defensores de derechos humanos y de los traductores para los detenidos quechuahablantes. La CNDDHH denunció que el abogado César Jauregui fue violentamente detenido la noche de este viernes en el distrito de Miraflores (Lima) cuando trataba de asistir a jóvenes detenidos arbitrariamente.
La Policía ha llegado al punto de llevarse a manifestantes pacíficos de la vía pública, en vehículos sin placa, un acto ilegal que muestra la indefensión de la ciudadanía y hasta qué punto el Estado de Derecho no rige en Perú:
Este otro vídeo evidencia cómo la Policía dispara al cuerpo de los ciudadanos, lo que está prohibido por el riesgo de causar graves heridas, y explica el alto número de heridos graves y muertos por impacto de bombas lacrimógenas y munición «no letal»:
Este jueves, mientras la Plaza San Martín ardía por un incendio causado por el lanzamiento de bombas lacrimógenas sobre una tienda, la presidenta Dina Boluarte dio un mensaje televisado en que volvió a criminalizar la protesta, calificando a los manifestantes de “malos ciudadanos que buscan quebrar el Estado de derecho, generar caos, desorden y tomar el poder”. Aseguró que “el Gobierno está firme” y su gabinete “más unido que nunca”.
La misma jornada del jueves, en el departamento de Puno, se confirmaba la segunda víctima mortal de la represión en Macusani en las protestas del miércoles 18 de enero. Salomón Valenzuela Chua, de 30 años, murió por un impacto de bala en el tórax, mientras Sonia Aguilar, de 35 años, había fallecido el mismo miércoles por un disparo en la cabeza.
En 45 días de gobierno de facto, desde la destitución del presidente Pedro Castillo por el Congreso del Perú, 54 personas han perdido la vida, 45 de ellas directamente a manos de la policía y del ejército. Las mayores matanzas se registraron el 15 de diciembre en Ayacucho (10 muertos) y el 9 de enero en Juliaca (17 muertos). De las personas asesinadas por la represión, 7 son menores de edad. El número oficial de heridos roza los 800.
Condena de Naciones Unidas
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Christian Salazar, calificó el viernes de inaceptable la muertes de más de 50 manifestantes en medio de la represión a las protestas antigubernamentales en Perú.







