«Aquí estamos celebrando la Revolución. Celebramos ese acto libertador que puso fin a la larga noche fascista de 48 años de miseria, analfabetismo, prisiones, tortura, muerte, colonialismo, guerra. Un régimen fascista, alineado con el fascismo a nivel internacional, un régimen al que el imperialismo siempre ha cogido una mano, y fue a través de esta mano que Portugal se convirtió en miembro fundador de la OTAN.
48 años de profundización de las desigualdades, concentración y acumulación de riqueza, particularmente en manos de 7 grandes grupos económicos. Una dictadura terrorista de monopolios y latifundios, asociada al imperialismo extranjero. La Revolución del 25 de Abril paró todo esto«, así comenzaba su intervención Paulo Raimundo, Secretario General del Partido Comunista Portugués, en un acto conmemorativo del 25 de abril celebrado estos días y es que el pueblo portugués un año más ha celebrado Revolución de los Claveles.
Los actos comenzaron el lunes por la noche, con varios espectáculos conmemorativos del 25 de abril y promovidos por varios municipios, de los que destaca en Lisboa el realizado en la Praça do Comércio; en Oporto en la Avenida dos Aliados; una manifestación en Covilhã o en Évora; con el espectáculo «Liberdade» en Seixal con Dino d’Santiago, entre otros; en Alcácer do Sal con Mariza Liz; en Grândola actuará Ana Moura; en Santiago do Cacém Carlão y en Sobral de Monte Agraço actuará Rogério Charraz y la Banda do Coreto.
El día del aniversario las conmemoraciones del 25 de abril y su significado transformador y revolucionario se extienden por todo el país, con especial énfasis en la manifestación que se ha celebrado en Lisboa, entre la Avenida Marquês de Pombal y el Rossio y en Oporto, donde se ha realizado una concentración popular junto a la antigua sede de la polícia política PIDE, donde, tras un homenaje a la resistencia antifascista, se ha desarrollado una manfiestación por la Avenida dos Aliados, que ha terminado con un espectáculo de Jorge Lomba y la Brigada Víctor Jara.
Manifestación en Lisboa
Antes de las 15 horas ya había miles de personas reunidas en Marquês de Pombal, en el centro de la capital lusa. Claveles rojos, silbatos, megáfonos y tambores se mezclaban con pancartas consignas y carteles hechos a mano. Muchos colectivos acudían a la marcha con sus reivindicaciones desde el personal docente hasta el movimiento por una vivienda digna. Todo era color como los dibujos de niños y niñas saludando la libertad en la que siempre han vivido, todo aportaba a un desfile que parece haber cobrado nueva fuerza tras la pandemia y los confinamientos.
Entre los asistentes se encontraba, Paulo Raimundo, Secretario General del Partido Comunista Portugués, quien en declaraciones a los medios declaró que la democracia es siempre un tema que debe ser preservado. «Todos los días trabajamos para construir y mejorar. Pero creo que la prueba que estamos viendo ahora aquí, en esta calle, en esta avenida y un poco por todo el país, demuestra que el 25 de abril está vivo, tiene mucha fuerza y tiene miles para defenderlo y encima todo, quizás hasta el más importante, defenderlo y cumplirlo.»
El dirigente comunista de Portugal aprovechó para señalar todos los derechos que se consiguieron con el 25 de Abril y el capitalismo impide desarrollar. «Salarios, pensiones, calidad de vida, mejores condiciones de vida, problemas de salud, vivienda, todas las preguntas que necesitan ser respondidas… abril abrió este camino y que es necesario materializarse y eso es lo que la gente está haciendo aquí: afirmar Abril, la Revolución y afirmar la necesidad de cumplir Abril, que es algo que estamos un poco lejos de hacer«, concluyó.







