Intervención en el Congreso de los Diputados

Gustavo Petro repasa la historia común de luchas conjuntas y republicanas contra la injusticia y por la libertad, aquí o allá

«Tenemos que reconducir a los pueblos hacia un cambio y transformación de la humanidad. No hay otra posibilidad», ha defendido el Presidente colombiano
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, interviene en el Congreso. — Fernando Alvarado / EFE

El presidente de la República de Colombia, Gustavo Petro, ha intervenido este miércoles en el Congreso de los Diputados con un discurso ante una amplia representación del Gobierno, los miembros de las Mesas del Congreso y del Senado, así como diputados y senadores de casi todos los grupos, a excepción de la ultraderecha.

A su entrada al hemiciclo, Petro ha sido recibido con un fuerte aplauso. «Nunca me habían dado un aplauso así en mis 20 años como parlamentario», ha contestado el mandatario colombiano. que ha comenzado su intervención hablando del principal personaje creado por Miguel de Cervantes. «Alguna vez me convertí en el Quijote. Caminábamos arriba y abajo tratando de encontrar la justicia, el amor, y de cambiar el mundo […] Los quijotes nos enseñaron nuestra forma de hacer la política».

También ha tenido palabras para Simón Bolívar y para los españoles republicanos. «España forjó el comienzo de mi lucha y la de tantos jóvenes latinoamericanos». Ahora, como presidente de la República de Colombia, el «país de la belleza», confía en poder «cumplir lo que la historia demanda de él».

En la segunda parte de su intervención, Petro ha señalado la necesidad de cambiar el rumbo del mundo porque «estamos a las puertas de extinguirnos», en referencia a la crisis climática. «Estamos a punto del comienzo de los tiempos de la extinción», ha dicho después de elogiar el papel de la ciencia: «La política que se basa en la ciencia es la que se llama progresista. Mientras hagamos caso de sus llamados, podremos encarar el futuro«.

Así, ante un momento de «crisis profunda», esto es, la crisis climática y sus terribles consecuencias, ha cuestionado la política del «avestruz», una estrategia que «solo nos lleva acelerar los tiempos de la extinción». Por ello, frente a este desafío ha invitado a reflexionar sobre «políticas públicas, locales, nacionales y mundiales». «Tenemos que reconducir a los pueblos hacia un cambio y transformación de la humanidad. No hay otra posibilidad«, ha defendido.