Manifestación multitudinaria

La comarca de Vilafranca de Castellón en lucha por el futuro de Marie Claire y el empleo en la zona

Para el PCPV «esta situación es el resultado de la incompetencia tanto de los gestores públicos que socializaron las pérdidas de la empresa, como de los nuevos propietarios que han desmantelado la empresa desatendiendo sus responsabilidades»
Movilización empresa Marie Claire

Son 116 años de trayectoria de la textil Marie Claire, con sede en Vilafranca (Castellón). Por esa industria han pasado miles y miles de trabajadores y trabajadoras de las comarcas rurales de Els Ports y el Maestrat. En la actualidad la situación es drámatica y los delegados sindicales negocian para intentar llegar a un acuerdo que evite la entrada de la firma en concurso de acreedores y con ello, el ERE de extinción que supondrá el cierre de la centenaria compañía y el despido de sus 280 empleados actuales, 110 de ellos inmersos ya en un ERTE.

Para mostrar apoyo a la reivindicación de los sindicatos de clase, se ha realizado una manifestación con la asistencia de 2.000 personas que ha partido desde la sede de la empresa y ha llegado a la estatua de la Planchadora de Medias. A ella han asistido empleados de la textil, representantes de la sociedad civil y política, asociaciones como Vilafranca Espai Comerç y Asociación de Empresarios Turísticos de Morella y Comarca, y vecinos y vecinas del pueblo.

«Si Marie Claire se apaga esta comarca desaparece». Ese ha sido el grito unánime de las decenas de personas que a primera hora de la tarde de este viernes han protagonizado una manifestación en Vilafranca para reclamar alternativas al más que probable cierre de la histórica empresa textil. Los sindicatos han exigido a las administraciones soluciones para los trabajadores de la textil, así como un alternativa industrial a la comarca.

El PCPV exige responsabilidades

El Partit Comunista del País Valencià – PCPV ha emitido un comunicado donde ha exigido responsabilidades por la situación que atraviesa la histórica fábrica Marie Claire de Vilafranca. «Esta situación es el resultado de la incompetencia tanto de los gestores públicos que socializaron las pérdidas de la empresa, como de los nuevos propietarios que han desmantelado la empresa desatendiendo sus responsabilidades con las y los trabajadores y abocando al desempleo y la precariedad a toda una comarca en el País Valencià», denuncia la organización comunista.

«Haciendo un repaso a la historia reciente de la empresa, observamos que se ha permitido por las autoridades que distintos propietarios la saquearan impunemente, además nos resulta totalmente incomprensible que la Conselleria de Hacienda y Modelo Económico avalara a los nuevos propietarios después de incumplir los pagos pendientes a los anteriores, haciéndose cargo del 100% de los mismos el Instituto Valenciano de Finanzas, mientras ellos continuaban con el saqueo. A día de hoy no se tiene constancia de a cuánto asciende dicha cantidad». De lo que sí se tiene constancia -señalan en el comunicado-, es que, a posteriori, la Generalitat Valenciana ha seguido desembolsando más de 20 millones de euros a fondo perdido.

Para el PCPV, una vez más, se manifiestan las consecuencias de este sistema capitalista que permite a las manos privadas que acumulan el poder económico, gestionar los medios de producción impunemente mientras se siguen enriqueciendo a costa de la destrucción de puestos de trabajo y contra la mayoría de la población constituida por la clase obrera. 

Además, en el texto difundido señalan que la factura de toda esta intolerable negligencia empresarial y gubernamental es la destrucción de los 214 puestos de trabajo que mantiene la fábrica en ERE a día de hoy. Recordando que la empresa ocupaba a más de 400 personas directamente, pero a otras tantas de forma indirecta, la gran mayoría mujeres, vertebrando así a toda una comarca y frenando su despoblación.

Por todo esto, el PCPV condena la nefasta política industrial que se ha llevado a cabo y exige a las Administraciones públicas que cumplan con su obligación de dotar al País Valencià de una soberanía industrial que garantice el futuro de la clase trabajadora y que, dado el nulo interés de los actuales propietarios, se revierta esta lamentable situación tomando cartas en el asunto, trazando un plan de viabilidad que salvaguarde los puestos de trabajo y que garantice la vida y el bienestar tanto de Els Ports como de La Plana Alta.