Narrador oral y escritor

David Acera: «El cuento leído antes de dormir debería de ser concebido como un Derecho Humano»

Las cosas siempre, siempre, pueden ser de otra manera. La fantasía es un buen antídoto contra el miedo. Vivir con miedo nos hace peores
David Acera. Narrador, escritor
David Acera en el manglar, ecosistema cultural de Oviedo

Es actor, narrador oral, cuentacuentos, director y escritor de cuentos infantiles. Y un apasionado de las aves. Pero dejemos que, a través de la entrevista, se presente.

Y si le tienen cerca, no lo duden: vayan a verle y a escuchar las maravillosas historias que tiene para contar.  

Has hecho televisión, teatro, cine… pero hace ya tiempo estás volcado en la literatura y la narración oral dirigida a todos los públicos. ¿Qué tienen ellas que no tengan las otras formas de comunicar?
Si hablamos de la Narración te diría que su inmediatez y su ausencia de necesidades técnicas de ningún tipo. Solo necesitas una silla, a veces ni eso, y alguien que escuche. Conecta con mi forma de entender la cultura, concebida como servicio público y hecho popular. Gracias al cuento contado puedo trabajar para todo tipo de públicos y en todo tipo de contextos. Me ha permitido llevar cultura profesional a grandes teatros, pero también a las selvas del oriente cubano, ciudades africanas, Universidades como la de Laval en Quebec o lo que yo llamo el “salvaje oeste asturiano”, una intrincada zona rural del occidente interior de mi tierra, llena de historia, cultura propia y gente estupenda con la que me siento especialmente a gusto.
En el caso de la literatura, a veces me siento como un náufrago que lanza botellas con mensajes al mar sin saber quién las va a encontrar. Me interesan especialmente los mecanismos que hacen que las palabras se transformen en imágenes y viceversa.

No somos los animales más rápidos ni los más fuertes, somos los que más imaginamos y por eso, aún, no nos hemos extinguido

¿Crees que las distintas tecnologías (móviles, ipads, televisión, etc) han matado la imaginación infantil?¿Crees que los niños y niñas leen y disfrutan menos la literatura?
No creo que la hayan matado pero sí que creo que es un objetivo de los dueños de éstas tecnologías, de los dueños del algoritmo, que son los que dirigen su desarrollo sin ningún tipo de control democrático. Siempre explico a los niños y niñas que la imaginación, en mi opinión, es la cualidad más importante que tenemos como especie: no somos los animales más rápidos ni los más fuertes, somos los que más imaginamos y por eso, aún, no nos hemos extinguido. Para mí los nativos digitales que mantienen una ligazón constante con la pantalla desde que nacen hasta que mueren, tienen una relación muy complicada con el aburrimiento, imprescindible para la creación, y con el pensamiento complejo. Los nativos digitales, en todo caso, alucinan con la palabra dicha y los que leen, lo leen todo.

¿Qué consejo darías a los padres del “mi niño/a no lee”? ¿Tenemos idealizada la lectura clásica y dejamos como “de segunda” otras formas de aprender y conocer como la narración oral?
El cómic, la novela gráfica, es una excelente opción para introducirse en la lectura, además de una expresión artística de primer nivel. Para mi es imprescindible que en casa haya libros a la vista, que formen parte de nuestra vida. Así como encontrar tiempo para que nuestros hijos e hijas nos vean leyendo y para la lectura compartida de las buenas noches. El cuento leído antes de dormir debería de ser concebido como un Derecho Humano. Compartir voz, calor y sentimiento con nuestros hijos e hijas, con nuestra pareja y hasta con nuestro perro es muy importante. La palabra dicha combina muy bien con la palabra leída. Y vuelve con fuerza: ahí esta el resurgir de la Narración Oral como Arte Escénico cada vez más valorado y el auge del podcast.

Las bibliotecas son a nuestra cultura, lo que los Centros de Atención Primaria a nuestro Sistema Sanitario

Tienes una amplísima cartera de obras de narración oral, cuentos y teatro infantil, incluyendo una obra en la que recuperas la figura de un maestro republicano. ¿Es también la memoria histórica algo que debe aprenderse desde pequeño? ¿Qué valores y qué deseos te llevaron a contar esta historia?
No pienso que cualquier tiempo pasado fuese mejor, ni que las nuevas generaciones sean peores que las anteriores, pero sí que creo que es una obligación trasladar, siempre respetando la conciencia y el libre desarrollo de los demás, las historias y las luchas por mejorar el mundo en que nos ha tocado vivir. Conocí casualmente la historia de Pablo Miaja en el colegio que lleva su nombre en mi ciudad y me alucinó: fue el creador de las primeras bibliotecas escolares y populares de Asturias y uno de los introductores de la Institución Libre de Enseñanza. Cuando llega la guerra, ya anciano, se pone al frente de una expedición de más de 1000 niños y los saca en barco, entre bombas, rumbo al puerto seguro de Leningrado ¡Ríete tú de “Sonrisas y Lágrimas”!

Aquellos que verbalizan la famosa frase de “esto no es para niños”, suelen desear que esos temas tampoco los tratasen los adultos. Personas como Don Pablo Miaja no merecen ser borradas de la historia de nuestro país. Quienes así lo quieren, por encima de cualquier otra consideración, no son buenas personas.

No creo en el concepto de literatura “infantil”. La literatura es literatura o no es. Otra cosa es que sea accesible para diferentes edades, intereses, conocimientos…

En tus obras abordas la conciencia ecológica, la libertad sexual o el feminismo. En estos tiempos de batalla cultural desde la derecha para despojar a la cultura de valores progresistas, de denuncia de “adoctrinamiento” a menores… ¿Qué podemos y debemos aportar desde la literatura infantil y juvenil? ¿Debe ser la literatura infantil una herramienta de construcción de valores y, por tanto, de una sociedad futura mejor?
Aunque vale para que nos entendamos, no creo en el concepto de literatura “infantil”. La literatura es literatura o no es. Otra cosa es que sea accesible para diferentes edades, intereses, conocimientos o no.

La literatura lleva escrita en su ADN la transmisión de valores y contravalores (…) Creo que es una obligación trasladar las historias y las luchas por mejorar el mundo en que nos ha tocado vivir.

La literatura lleva escrita en su ADN la transmisión de valores y contravalores. Hay una minoría, muy ruidosa y cuidadosamente amplificada por el más que cuestionable sistema de empresas de comunicación de nuestro país, que intenta imponer un discurso único, acorde al modelo único de organización económica que sufrimos. Entronca con las épocas más oscuras de nuestro país: nos quieren egoístas, divididos y echando la culpa a nuestro vecino o al que está por “debajo” de todos los males de este mundo.

Transmitir respeto por los demás, explicar la importancia de la igualdad como valor y como objetivo o por qué debemos de plantar dos árboles por cada uno que cortamos no es “adoctrinar”, es ponernos al servicio de importantes acuerdos de la humanidad como la Carta de los Derechos Humanos, pensada después del desastre de la Segunda Guerra Mundial. En un momento en el que la Guerra vuelve a amenazar con desolar Europa, haríamos bien en recordar lo mejor de nosotros como especie.

Autores tan serios y reconocidos en la izquierda internacional como Gramsci escribieron cuentos para explicar conceptos difíciles de manera sencilla. En una sociedad desesperanzada en la que las distopías se han elevado frente a las utopías, ¿crees en el carácter redentor de la fantasía?
Las cosas siempre, siempre, pueden ser de otra manera. La fantasía es un buen antídoto contra el miedo. Vivir con miedo nos hace peores y abre la puerta a modelos sociales que no merecen la pena ser vividos.

Queremos, con este especial de El Mono Azul, ayudar a padres, madres y otras personas importantes en las vidas de nuestros niños y niñas a elegir libros para hacer un verano mucho más divertido. ¿Qué podemos encontrar en la obra de David Acera para nuestros peques (y no tan peques)?
Yo escribo para todos los públicos, también para los niños. Espero que la gente se encuentre con aventuras, humor, disfrute, crítica, pensamiento, comunidad. Espero que se encuentren con vida condensada para ser disfrutada en familia. Mi último libro “¿Por qué los pájaros no tienen rey?”, con preciosas ilustraciones de Ina Hristova y publicado por la editorial Takatuka, pretende ser todo eso, así como una incitación a la desobediencia y un homenaje a los pájaros, seres a los que adoro. Espero poder trasmitir esta pasión.

Los cuentos son para todas las edades, lo de que son solo para niños es un invento occidental y muy reciente. Sirven para entrenar la imaginación.

También tienes cuentos para adultos. ¿Necesitamos más imaginación y más cuentos para construir un mundo nuevo? ¿Está la izquierda carente de ideas?
Habrá que preguntarle a la izquierda. Me molesta la pereza intelectual, la repetición y el no cuestionamiento o autocuestionamiento. Venga de donde venga. Creo que hay que pensar siempre en la siguiente pirueta, en el siguiente truco que mejora nuestra existencia en este mundo y lo hace más interesante. Los cuentos son para todas las edades, lo de que son solo para niños es un invento occidental y muy reciente. Sirven para entrenar la imaginación, un superpoder que tenemos como especie y que necesitamos mantener bien engrasado durante toda nuestra vida.

Por último, y fantaseando un poco, ¿qué medidas tomarías para mejorar y aumentar  el acceso a la cultura infantil si fueras, por ejemplo, Ministro de Cultura en la III República? 
¡Ala qué chulo! Pues apostaría sin duda por una cultura popular con base en lo que deben de ser las bibliotecas del siglo XXI: espacios de encuentro, generadoras de comunidad, espacios para la democratización de la comunicación y contenedores de arte en el pueblo y en el barrio. Las bibliotecas son a nuestra cultura, lo que los Centros de Atención Primaria a nuestro Sistema Sanitario: espacios de proximidad en los que acercarse a las distintas expresiones artísticas y a la cultura.

(*) Imagen: David Acera en el manglar, ecosistema cultural de Oviedo

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