Sin haber tomado una gota de alcohol creo haber sentido un episodio alucinante

Delirium tremens

No les importa la independencia ni la amnistía, lo que les motiva es no tener el poder

·

·

Monumento con el texto del poema atribuido al pastor protestante Martin Niemoeller en el Memorial del Holocausto en Boston, Massachussets, EE. UU. | Foto: Dominio público
Monumento con el texto del poema atribuido al pastor protestante Martin Niemoeller en el Memorial del Holocausto en Boston, Massachussets, EE. UU. | Foto: Dominio público

Las manifestaciones, proclamas, chascarrillos y mensajitos por las plataformas virtuales de la derecha extrema y la extrema derecha en España me provocan ataques alucinógenos. Y eso que esos ´sectores´ de la sociedad están en contra de quienes se chuten todo lo que no sea “nacionalismo rancio”. Persiguen a los yonquis, a los perroflautas, a los inmigrantes y a todas aquellas personas que no encajan en su particular concepto de “gente de bien” y en “su” España, la suya, la que solamente ellas y ellos ven y se apropian.

Son como una droga sintética, peores que la oxicodona, y sus efectos, como no le pongamos remedio sanitaria y socialmente, serán devastadores para la convivencia pacífica. No les importa la independencia ni la amnistía, lo que les motiva es no tener el poder, legítimo o no, para hacer lo que les venga en gana y acabar con rojos, masones, maricones, ateos y demás ´gentuza` que no permite brillar a esa “grande y libre” que añoran.

Pero recuerden que solamente quieren una grande y libre en exclusiva y excluyente. En esa no cabemos todas y todos, solamente los clásicos ´señoritos` de aquellos santos inocentes y los modernos de chupa de cuero con símbolos nazis, los de pastelitos con la bandera y los de las banderas con escudos ilegales que no ocultan porque nunca han sido demócratas ni han creído en un país diverso y plurinacional.

Da igual que ustedes no sean comunistas, ni sindicalistas, ni se consideren obreras u obreros, ni se vean como pueblo llano, ni piensen como no creyentes, ni crean que su país no es racista. Sepan que el peligro está ahí y hay que enfrentarlo con las armas, con las que no matan, pero construyen ciudadanía: la escucha, el diálogo, el sentido común, el pensamiento crítico y la participación.

No podemos guardar silencio, tenemos que protestar y reaccionar antes de que se lleven por delante a todo un país por pensar diferente. Porque esos no aceptan los resultados de las urnas si no les favorecen. Ellos lo que quieren es gobernar y pactarían con cualquier diablo, de cualquier infierno, aunque tengan que quemar la patria que dicen defender. Porque en el fondo, y en la superficie, no son patriotas, sino patrioteras.

Todo esto es aplicable a muchas de las situaciones que estamos viviendo en otras partes del mundo, desde Palestina al Sahara, desde Washington a Bogotá. No dejen que el delirium tremens nos nuble la razón y el sentido. No vale arrepentirse después por haber sido ignavos antes.

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.