La Plataforma Memoria y Democracia, conformada por organizaciones y ciudadanía, ha llamado a la sociedad civil a secundar la manifestación convocada este sábado 2 de diciembre en Santander contra la derogación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Cantabria que que buscan imponer la derecha y la extrema derecha representada por Partido Popular y Vox.
Bajo el lema «Sin memoria no hay futuro», la manifestación partirá a las 12:00 horas de Numancia y concluirá en Correos, y sus fines también son combatir el negacionismo sobre el franquismo y la posguerra; e insistir en que «una democracia sana no puede consentir la ausencia de verdad, de justicia y reparación que arrastran las víctimas desde hace décadas».
A la protesta acudirán el Secretario General del Partido Comunista de España, Enrique Santiago junto a Engracia Rivera, diputada en el Congreso en el mismo grupo y encargada de trasladar los asuntos correspondientes a Cantabria a la Cámara Baja en nombre de Izquierda Unida. Ambos cargos públicos mostrarán de esta forma el apoyo tanto de Izquierda Unida, como del PCE y del grupo de Sumar a la decidida lucha que mantiene la plataforma y “defender que es imprescindible dar el mismo trato a todas las víctimas de las graves violaciones de los Derechos Humanos”.
En la rueda de prensa para presentar la protesta uno de sus portavoces, Juan Luis Pajares, ha señalado que la Plataforma ha nacido con el objetivo de hacer que la lucha por la memoria no solo esté en manos de organizaciones, sino que cuente con el respaldo social, algo que «se ha confirmado» en las acciones que ha llevado a cabo hasta ahora. «Queremos una respuesta más allá del movimiento memorialista, de la ciudadanía, y que la derecha sepa que no puede imponer sus criterios y menos con falacias», ha subrayado Pajares, quien en este sentido ha señalado que cerca de 50 voces de todos los ámbitos —memoria histórica, cultura, política, activismo social— han conformado un mensaje único a través de las redes sociales en los últimos días con el mismo lema de «Sin memoria no hay futuro».
Por su parte Marisol González, otra de las representantes de la Plataforma, ha subrayado que el objetivo es fomentar que «la verdad, los derechos humanos y la pedagogía se abran paso frente a los intentos negacionistas que limitan el futuro democrático de Cantabria». Además, ha indicado que la elección del 2 de diciembre no es casual, ya que se conmemoran 66 años desde que fue asesinado el último guerrillero antifranquista de Cantabria, Paco Bedoya.
En vídeos cortos, personalidades de diferentes ámbitos explican las razones para manifestarse, como el presidente de la Federación de Foros de la Memoria, Arturo Peinado; el escritor Manuel Blanco Chivite; la Premio Nacional de Narrativa, Marilar Aliexandre; los documentalistas y cineastas Javier Corcuera, Lino Varela, Vicente Vega o Iñaki Pinedo; el artista Roberto Orallo; el actor Pepe Viyuela; el filósofo Alberto Santamaría; el secretario general del PCE, Enrique Santiago o el coordinador de IU en Cantabria, Israel Ruiz Salmón.
A esta convocatoria, que llega después de dos rutas de memoria histórica, que han congregado a casi 300 participantes, le seguirán otras dos, una el 9 de diciembre desde el túnel de Tetuán por las Canteras hasta la Magdalena; y otra el 16 de diciembre en la antigua prisión de las Oblatas que recorrerá el Barrio Obrero. La última cita del año será el 27 de diciembre, cuando a las 12:00 horas, se realizará un acto en el Parque de Mendicouague en homenaje a las víctimas del bombardeo sobre el Barrio Obrero.
El objetivo de la Plataforma es «seguir adelante» el próximo año con las rutas por la memoria porque se han demostrado «una buena elección para captar gente que desconoce lo que pasó. Y nuestro objetivo es que se conozca porque lo que no se conoce, se olvida», ha explicado Pajares quien ha anunciado que la activista Isabel Tejerina, será la encargada de leer el manifiesto suscrito por la Plataforma, que aúna a cerca de 90 organizaciones de Cantabria y que tiene el aval de medio centenar de otras organizaciones del Estado y de unos 1.600 ciudadanos.







