La Franja y la Ruta es una estrategia de desarrollo de infraestructura global y cooperación internacional impulsada por la República Popular China. La iniciativa cumple ahora 10 años y en ella participan ya 150 países. Tienen ya más de 3.000 proyectos de cooperación con más de 20 plataformas de cooperación en marcha.
El viernes por la tarde se celebró en Madrid el Seminario español sobre la Franja y la Ruta. Lo inauguró el presidente del Centro de estudio y trabajo sobre la nueva ruta de la seda, José Luis Centella, presidente también del Partido Comunista de España. Y lo hizo abogando por la necesidad de reconfigurar el espacio euroasiático y las relaciones entre Europa y China. Las relaciones de China con el mundo se basan en un desarrollo del planeta diferente a las relaciones coloniales que impuso e impone occidente: un orden mundial basado en la multilateralidad en armonía y el respeto a la naturaleza, según explicó Centella. Denunció la campaña que Europa, “determinada por el mandato de la OTAN”, está desplegando contra la potencia asiatíca, presentándola como rival, competidor y amenaza. “La estrategia estadounidense de enfrentamiento con China es contraria a los intereses de los pueblos europeos que podrían disfrutar de las ventajas de la colaboración con China, que entre otras cosas podría impulsar proyectos de desarrollo teconológico. Lamentó que España no forme parte de la Franja ni de la Ruta y que se oculte o ingore la mejora del nivel de vida que disfruta el pueblo chino y los beneficios que podrían tener para la ciudadanía europea.
El Secretario General del PCE, Enrique Santiago, advirtió del riesgo de aislarse del mundo que corre Europa. “China es el ejemplo del cumplimiento estricto de las leyes internacionales y nadie puede darles lecciones” apuntando el contrapunto de lo que está haciendo Israel en Gaza y quienes lo permiten. ”Ojalá el mundo se rigiera por los principios de cooperación que sigue China, en lugar la política de injerencia que empresas multinacionales ejercen en los gobiernos”. En esa línea acusó a Estados Unidos de su política de creación de adversarios para dar salida a su industria armamentística y consideró inasumible que Estados Unidos esté patrullando el mar de China, de igual forma que no entenderíamos que China patrullara el Caribe.

La representante de la embajada de China habló del proyectos ofreciendo datos de estos diez años de trabajo en los que China se ha convertido en el mayor socio comercial de más de 140 países del mundo y ha sacado de la pobreza a casi 40 millones de personas. También desglosó los principios en los que se basa la Franja y la Ruta: concebir la humanidad como un futuro compartido; considerar que la cooperación y las ganancias compartidas es la base del éxito; y partir de que el aprendizaje recíproco y el beneficio mutuo nos permiten llegar más lejos, entre otros. China rechaza la política de bloques y las sanciones unilaterales; se pronuncia por la búsqueda del bien común.







