Ciencia con y para el pueblo

Las comunistas queremos el pan y las rosas, pero también vacunas para todas y soñar con nuevos ingenios al servicio de nuestra clase
Divulgación científica
Taller de 'La ciencia a escena'. 'Frío, frío' | Javier Yaya Tur / Ciudad de las Artes y las Ciencias / CC BY 2.0 Deed

Abunda la literatura que nos explica cuánto le debe el pueblo a la ciencia. Y es cierto, no importa la dirección en la que miremos, todas nuestras vidas están llenas de artefactos, palabras y fórmulas que han surgido de un laboratorio. Sin embargo, no debemos pasar por alto la posibilidad de escribir esa ecuación al revés y preguntarnos cuánto le debe la ciencia al saber del pueblo. En ese deber radica el reconocimiento de que la ciencia se debe al amor por la humanidad y el planeta. Esta secretaría nace del amor y la fascinación por acercar la ciencia al pueblo, desde el placer y la curiosidad de conocer este y otros mundos, convirtiendo la ciencia en parte de nuestro patrimonio cultural marxista.

En general, nos encontramos en un momento en el que la sociedad valora la ciencia, pero su relación es distante. La clase obrera no la percibe como algo propio en el que pueden participar a diferentes niveles, sino como algo elevado, que no se entiende del todo y realizado por personas muy inteligentes.

Como comunistas, debemos luchar por derribar ese pedestal en el que han colocado a la ciencia. Debemos comprender cómo funciona esta disciplina, llena de seres humanos con sus imperfecciones y sesgos, pero que proporciona conocimientos fundamentales sobre nuestro mundo y sobre nosotros mismos. La Secretaría de Ciencia y Tecnología se esforzará en la divulgación y formación científica de los camaradas del partido. Tenemos expertos que pueden contribuir al enriquecimiento de nuestra estrategia política con soluciones realistas y rigurosas para los problemas que nos rodean; y en ocasiones, si no soluciones, al menos la apertura de un debate productivo para nuestra organización.

Es crucial destacar el auge del negacionismo científico, especialmente por parte de la ultraderecha, como buenos enemigos de la vida que son. Durante la pandemia, negaron la necesidad del uso de mascarillas, confinamientos e incluso la vacunación, convirtiendo en un acto antisistema el cuestionamiento de las medidas de las autoridades sanitarias. Debemos confrontar las visiones individualistas y elitistas de la salud y proponer alternativas basadas en la ciencia, el colectivismo y el materialismo comunista. No debemos permitir que antisistema sea relacionado con anticientífico, y esto parte de un compromiso educativo en todas las etapas de la formación del individuo.

El análisis crítico de la ciencia en nuestra clase nos permite evitar el solucionismo tecnológico y centrarnos en medidas políticas y sociales más urgentes y eficaces

Ciencia y batalla ideológica

El análisis crítico de la ciencia en nuestra clase nos permite evitar el solucionismo tecnológico y centrarnos en medidas políticas y sociales más urgentes y eficaces, especialmente en la lucha y la comprensión de la crisis ecológica. El desarrollo de la técnica puede ser una herramienta valiosa en nuestra lucha, pero no debemos esperar pasivamente a que surja un salvador tecnológico. Debemos comprender cómo funciona la ciencia y participar activamente en ella para aceptar las soluciones tecnológicas, pero no rendirnos a ellas como una solución.

Es esencial que los militantes comunistas que trabajan o están formados en el sector científico se involucren en la batalla ideológica

Es esencial que los militantes comunistas que trabajan o están formados en el sector científico se involucren en la batalla ideológica. Actualmente, el sector científico se rige por la concurrencia competitiva, es decir, que gane el mejor. El mejor en este caso es el que más publica y el que más proyectos acumula, no el que tiene mejores ideas o el que mejor gestiona el talento de su equipo. Este sistema genera tremendas presiones por publicar con riesgos para la integridad científica y un entorno laboral asfixiante que genera elevados problemas de salud mental. Uno de los ejemplos más evidentes de como la visión neoliberal del sistema científico nos afecta es el sistema de publicación de artículos científicos, esos artículos que permitirán que tengamos trabajo o no. El sistema funciona así: los científicos pagan cientos de euros a revistas para publicar sus trabajos y las revistas envían estos trabajos a otros científicos que los revisan gratis. Uno de nuestros principales criterios de evaluación de la productividad es el sueño de Milton Friedman.

Esta presión, junto con la falta de financiación sistémica en nuestro país, genera una dependencia absoluta de los empleadores fomentando todo tipo de abusos.

Una nueva política científica alejada del neoliberalismo

Los científicos y científicas españoles necesitan organización y un sistema científico con garantías para sus trabajadores, con una visión social y de progreso. La cohesión con los sindicatos y con las luchas laborales de los trabajadores es una prioridad para la Secretaría. Usando los mimbres de estas luchas para ir tejiendo una nueva política científica alejada del neoliberalismo. Una política en la que las investigadoras, personal técnico, de gestión y docente construyamos en igualdad un nuevo paradigma alejado de la competitividad tóxica y de las estrategias que quieren poner el conocimiento generado al servicio del sistema neoliberal.

La ciencia y la tecnología deberían ser sectores estratégicos en cualquier país civilizado, por lo que apostamos por una ciencia con apoyo estatal, libre de los vaivenes del mercado

La ciencia y la tecnología deberían ser sectores estratégicos en cualquier país civilizado, por lo que apostamos por una ciencia con apoyo estatal, libre de los vaivenes del mercado; que dedique sus recursos a lo más necesario, no a lo más lucrativo, con el fin de avanzar en la construcción de un país que sea realmente de su ciudadanía. Nuestro modelo, que aún tenemos que desarrollar, empieza por la educación primaria, donde debe potenciarse el conocimiento científico, y transcurre a lo largo de todo el sistema educativo.

Colaborar y compartir

La ciencia siempre ha constituido un idioma internacional con el que comunicarnos. Los partidos comunistas de países hermanos como Cuba o China cuentan en sus filas con científicos y científicas que pese a bloqueos o el desprecio occidental realizan una tarea fundamental para sus países, como el desarrollo de las vacunas frente al COVID-19 cubanas. Aprovecharemos esta vía para seguir hermanándonos y colaborando para aprender y compartir en este impulso por construir un sistema científico que también se libre de la influencia de los polos imperialistas.

Desde esta Secretaría sabemos que en este partido hemos tenido referentes de gran calado que han teorizado y trabajado nuevas perspectivas desde la filosofía de la ciencia o desde la lucha desde dentro del sistema científico. Queremos contaros sus hallazgos y conclusiones, presentaros a camaradas que ponen sus trabajos al servicio del conocimiento y del partido, seguir generando historia desde este rincón de las disciplinas humanas para, de la misma forma que han hecho tantos pensadores marxistas, entender mejor el mundo que nos rodea desde la igualdad y la diversidad.

Las comunistas queremos el pan y las rosas, pero también vacunas para todas y soñar con nuevos ingenios al servicio de nuestra clase. Estamos a vuestra disposición para hacer y soñar.

(*) Secretaría de Ciencia y Tecnología del PCE

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