Conduce el programa Zurda Konducta que lleva 13 años emitiéndose en la televisión pública Venezolana de Televisión. Lo hace con un lenguaje vivo, informal, con humor, música y un periodismo de análisis y denuncia. El programa forma parte de la estrategia política comunicacional que tenía Chávez, que continuó Maduro, y que nació como un objetivo claro: llegar a los jóvenes más despolitizados en una época difícil en la que se necesitaba tener presencia en la calle. “Nosotros desde la juventud fuimos la contraparte de los medios que en manos de la oposición llegaban a censurar a los presidentes”. Pedro Carvajalino también dirige Venezuela News, un portal de comunicación creado hace dos años «desde el que estamos dando la batalla por la disputa geopolítica, pero en términos comunicacionales”.
La actividad no se reduce a Venezuela. Carvajalino realizó coberturas internacionales como el golpe de Estado en Bolivia y las elecciones en Argentina. “En Bolivia, con Jeanine Añez me acusaron de ser un terrorista enviado por Nicolás Maduro para apoyar al partido de Evo Morales en guerrilla comunicacional. Lo mismo hizo el departamento de inteligencia de Chile. Somos la contrahegemonía en términos comunicacionales y lo único que hacemos es informar, recuperar testimonios, ahondar en los temas. Nuestro punto de vista no es para nada imparcial. Es parcial con las ideas de izquierda y con el progresismo en América Latina”, aclara.
Antes, en 2015 fue jefe de propaganda y contrapropaganda del Partido Socialista Unido de Venezuela “de unas elecciones que perdimos. Fue un momento duro, el 2015. Decían que desde la Asamblea Nacional iban a tumbar a Maduro”.
Más adelante, tras el secuestro del diplomático y empresario Alex Saab, que intentaba evadir el bloqueo económico consiguiendo alimentos y medicinas para Venezuela, y que está en una prisión de los Estados Unidos hace más de 3 años y medio, dirige la comunicación de la campaña de sensibilización para explicar quién es Saab y qué pasó realmente. Es una campaña con documentales, cortos, spots, redes, etc.
“El eje transversal siempre ha sido qué comunicamos, cómo lo comunicamos y para qué lo estamos comunicando”
En una visita de Carvajalino a Madrid, Mundo Obrero ha debatido con él sobre la contrahegemonía desde la comunicación. “El eje transversal siempre ha sido qué comunicamos, cómo lo comunicamos y para qué lo estamos comunicando”. Esa es la base para empezar a diseñar la comunicación y definir los canales más adecuados para realizarla.
GEMA DELGADO: Programas en clave política hechos para jóvenes a través de sus canales y con su lenguaje. ¿Cómo es la respuesta de los jóvenes?
PEDRO CARVAJALINO: Es muy buena porque estamos utilizando las fuentes que utilizan los jóvenes: cápsulas en TikTok , Instagram, Youtube… Algunos contenidos son políticos, otros no. Y también trabajamos el podcasts, que en Venezuela se está consumiendo más que los programas formales de televisión. Ahora hay una intimidad en el consumo de la comunicación y eso es lo que nos ha permitido acceder a los jóvenes. Utilizamos un lenguaje vivo y con humor.
En nuestros medios hacemos gala de la libertad de expresión, invitamos a todos los sectores políticos de derecha y, obviamente, del chavismo y de otras expresiones de la izquierda. Por el programa pasaron todos los precandidatos de derechas antes del proceso de primarias opositoras que tuvieron, menos María Corina, que tiene miedo a unos micrófonos que puedan hacerles preguntas incómodas.
G.D.: Comunicar por diferentes canales para diferentes públicos.
P.C.: A cada público se accede a través de un canal. Zurda Konducta se emite en Venezolana de Televisión, pero Venezuela News se hace en redes porque nos hemos dado cuenta que mucha gente ya no ve televisión.
Estamos bajo la dictadura de la huella dactilar, de lo que nos llega por el móvil. Y por ahí te enteras de muchas cosas. Porque el algoritmo te lo plantea así. Y eso es también lo que nosotros hemos querido hacer. Por ejemplo, por nuestra página web pueden pasar 150.000 personas día a día. Y permanecen más de 2 ó 3 minutos dentro de la página. Eso es lo interesante. Hemos hecho radio y todo lo que está a nuestro alcance, pero nos adaptamos a las nuevas formas de comunicación.
Nosotros estamos utilizando nuestro canal de Youtube para programas en vivo que tienen mucha pegada. Instagram es fundamental. Y todas las entrevistas largas las convertimos en cápsulas pequeñas que pasan para TikTok. Esos son los 3 frentes de expresión que tenemos. Lo hacemos con un lenguaje que le gusta a los muchachos. Y ahí hablamos de la guerra de Ucrania, de Palestina, de Esequivo…
G.D.: La batalla cultura y la construcción del relato se está jugando en el campo de la comunicación. En España aunque el pasado Gobierno progresista de coalición implementó medidas políticas y sociales que mejoran la vida de los jóvenes, es la derecha y la ultraderecha las que saben llevárselos a su terreno porque trabajan muy bien las redes que utilizan esos jóvenes.
P.C.: Sí, porque invierten dinero y entran con un discurso muy visceral. Lo hemos analizado en América Latina. Por ejemplo, el caso Miley; casi toda su campaña ha sido por TikTok, se presentaba en televisión gritando, diciendo sandeces, etcétera. Pero eso era lo que le funcionaba porque luego lo convertían en una cápsula y lo movían por TikTok. También pasó con el candidato que se presentó contra Petro en Colombia. Partía en cuarta posición, pero al final llegó a ser el segundo porque toda su campaña fue en TikTok. De hecho, los asesores de Rodolfo Hernández son argentinos. Dicen que la gente no quiere un análisis sesudo de cuáles son los fenómenos, de los pros y contras de una ideología o de un cambio de gobierno; lo que quieren es la inmediatez. Otro fenómeno es el de Nayib Bukele, el presidente de El Salvador, que incluso llega a decir que va a violar todos los derechos humanos de un centro penitenciario y la gente lo aplaude y lo lleva a TikTok.
“Ahora las redes juegan un papel fundamental. Primero, por la banalización de la política y, luego, por la inmediatez. Vivimos bajo la dictadura dactilar”
Ahora las redes juegan un papel fundamental. Primero, por la banalización de la política y, luego, por la inmediatez. Los chavales de barrio están bajando esos contenidos de TikTok y esos son los mensajes que reciben. Vox, por ejemplo, lanza ese discurso nacionalista donde no quieren inmigrantes y consiguen que hasta un inmigrante puede votar por ellos. Es un fenómeno que pasa en esa dualidad del mensaje político. Y la derecha está apostando por estas herramientas porque además el algoritmo se lo permite.
La izquierda tiene que debatir más sobre el tema de las redes sociales. Yo, por ejemplo, me he informado de Palestina por las redes sociales. Vemos videos de judíos que se manifiestan contra la política de Israel y denuncian lo que está haciendo Netanyahu. Esos vídeos se hacen viralísimos, como el de un judío explicando desde Argentina por qué es judío pero no es sionista. Y ese vídeo tiene como cinco millones de reproducciones a través de TikTok. La fuerza del mensaje está en analizar para dónde va y qué plataforma y qué red social utilizar para difundirlo. Esa es la discusión que tenemos que abordar.
G.D.: Cuando llegaste a Venezuela te formaste en la Escuela Popular de Cine. Fue en los tiempos en que Chávez impulsó la democratización del acceso a los medios de comunicación a la comunidades como parte de su política comunicacional. ¿Cómo funcionó?
P.C.: Yo militaba en el Partido Comunista de Colombia y la situación en aquella época, en 2002 y 2004, fue muy difícil, con asesinatos de sindicalistas y profesores universitarios. Yo estudiaba Derecho y Sociología y trabajaba con un sociólogo reconocido, Alfredo Correas de Andréis. Cuando le asesinaron me tocó salir a Venezuela.
Con Chávez hubo mucha democratización del espectro radioeléctrico. Eran los canales comunitarios, Chávez les entregaba radios y la posibilidad de que cada quien pudiera expresarse en la comunidad por un pequeño canal de televisión. En Venezuela había un canal que se llamaba Vive TV. Después del golpe de Estado de 2002, vinieron profesionales de Francia a formar a las comunidades en lenguaje audiovisual: cómo es un plano, los tipos de plano, un balance en blanco, cómo utilizar la cámara y cómo construir un cortometraje.
Ahí vi que lo que me gusta es narrar historias. Yo había escrito un libro en Colombia con el profesor Correas sobre el desplazamiento forzado y el robo de las tierras. Y ese esquema me quedó muy grabado. Después del curso me contrataron en el canal. Yo estuve grabando por toda Venezuela con comunidades campesinas.
“Chávez decía que la comunicación había que democratizarla; que nosotros podíamos hacer radio de calidad y con contenido para que la gente nos escuchara”
Luego, el alcalde de Caracas creó un canal dirigido a los jóvenes de los barrios más desfavorecidos y más castigados por la delincuencia. Fue una escuela de comunicación con grandes profesionales argentinos, colombianos… Nos enseñaron a hacer videoclips. Y ahí empezamos a hacer reportajes de calle. Y se crea un formato de entrevistas que se hizo muy famoso en Venezuela, porque por primera vez un reportero preguntaba a sectores opositores y recibía malas respuestas. Y eso lo convertimos luego en el programa Zurda Konducta. Nos llamó directamente Hugo Chávez para ofrecernos el programa. Nos dijeron: “exprésense, pero ojo, tienen una responsabilidad, la televisión no es fácil, no vayan a dejarse perturbar por el ego”. Y de él aprendimos lo mejor de la comunicación. El programa Aló Presidente fue un fenómeno sociológico, político y comunicacional de largo alcance. Aprendimos mucho de Hugo Chávez. Decía que la comunicación había que democratizarla; que el espectro radioeléctrico no tenía que ser solo de los medios de comunicación de la derecha; que nosotros podíamos hacer radio de calidad y con contenido para que la gente nos escuchara. Y nos advirtió de no caer en el error de hablar sólo de ti y de los tuyos. Fue un reto. Queremos comunicar pero que ese mensaje llegue a otros sectores.
G.D.: Diriges también la campaña #FreeAlexSaab, ¿cómo la estáis trabajando?
P.C.: Con la campaña #FreeAlexSaab, inspirada en la de #FreeAssange y la de los cinco héroes cubanos, nos dedicamos a comunicar el secuestro del diplomático y empresario Alex Saab. Defendemos el derecho a que se aplique el Convenio internacional. Alex Saab era un enviado especial que nos ayudó a sortear el bloqueo y a traer a Venezuela alimentos y medicinas en los momentos más difíciles del bloqueo económico, que fue en 2018/19. Estamos clamando por la libertad de un diplomático que ha sido torturado y a quien no se le ha permitido siquiera que sus familiares vayan a visitarle al centro de reclusión. Nos enfrentamos a sectores poderosos que han contratado personal dedicado a intoxicar y demonizar la figura del diplomático y testaferro del presidente Nicolás Maduro.
Hay que ser conscientes de que hay laboratorios de comunicación con gente dedicada a señalarte, a desmontar tu narrativa y a paralizar tu mensaje. Y por eso hay que tener una estrategia amplia en términos de comunicación.
G.D.: En esta guerra cultural y mediática. ¿Cómo es el panorama mediático en Venezuela?
P.C.: Si le preguntas a los medios privados, te van a decir que el Gobierno ha cerrado radios, canales de televisión, etcétera. Y no es así. Los medios de la derecha tienen una impronta bien marcada e inclusive censuran o ridiculizan los mensajes del presidente Nicolás Maduro. Estaban todo el día con mensajes de tumbar al presidente Chávez.
Muchos medios venezolanos operan desde Colombia hacia Venezuela. Banqueros prófugos y empresarios corruptos montaron su plataforma de comunicación en Miami, pero están informando para Venezuela y para lo que ellos denominan la diáspora venezolana.
Hicieron todas sus rutinas en España, Miami, Chile. Es lo que nosotros denominamos el antichavismo rentable. Hablan mal de Venezuela y utilizan a la emigración que ellos mismos provocaron. Dicen que en Venezuela están matando a la gente y que allí no vuelve mientras esté la dictadura. Pero no dirimen sus diferencias a través de la democracia. En Madrid hicieron un evento para relatar las torturas con López y vídeos que se veía con unas gafas de realidad aumentada. ¿Tienen tanto dinero que se pusieron en una plaza pública en Madrid con unos lentes de realidad aumentada a mostrar los niveles de tortura? Y ahí te das cuenta de esos sectores políticos que están en contra de Nicolás Maduro y se vinieron para acá a España, y compraron un montón de departamentos en las zonas más caras de Madrid. A nosotros nos preocupa eso porque quieren convertir a Madrid en la segunda Miami. Quieren hacer política desde Madrid e influir en la política exterior del Gobierno de España a través de sus lobby y de esos montajes baratos que hacen contra la democracia.







