Reinicio mi colaboración con Mundo Obrero de todo corazón (si me permiten la ironía). El cardiólogo me recomendó que no realizara esfuerzos desmesurados y yo le pregunté si podía enfadarme viendo las noticias en televisión. El caso es que vuelvo a escribir sobre temas relacionados con lo sociocultural, la guerra de las ideas que sufrimos en esta época, que sigue siendo la del tango Cambalache (qué falta de respeto / qué atropello a la razón).
He vuelto como espectador a la canción con “rekao”, buscando consuelo para la arritmia (político cultural) que me producen los que andan por Madrid cantando el “Cara al Sol”. Y he tenido suerte porque me llegó una invitación de Osvaldo Ciccioli, artista cantautor argentino que ofrecía una sesión que titulaba “Sólo buenas canciones”. Explicaba que la cita corresponde a Mercedes Sosa cuando, después de su exilio, volvió a Argentina y tomó contacto con artistas que le preguntaron qué tipo de canción hacía. Ella respondió que sólo buenas canciones y ahora Osvaldo retoma la intención y nos ofrece la posibilidad de disfrutar de un amplio repertorio planteado con la mejor voluntad: Una canción puede decirte lo que necesitas escuchar.
Osvaldo es un cantautor pensante. Sabe lo que hace y por qué, de manera que para él, las canciones cumplen con un objetivo político cultural tanto por su contenido literario y musical como por la complicidad que se establece entre el artista, el público y hasta el lugar de encuentro, en este caso, el sótano de un chiringuito que se hace llamar “Sabores patagónicos”, ocasión para ensanchar nuestra cultura gastronómica.
A Osvaldo le solicitamos su opinión sobre el momento actual de la canción popular y nos dijo: “Mi impresión es que este momento no es especialmente luminoso, pero tampoco me parece que no haya nada que destacar. Hace algunos años cambió la manera en que la música se conectaba con el público, dejaron de tener total exclusividad la compañías discográficas y comenzó otra etapa”.
“Dejó de ser necesario que las canciones se pasaran por la radio para ser conocidas cuando surgió la alternativa con la difusión a través de internet”.
“Los que supieron interpretar ese momento y tuvieron la energía y lucidez para poder utilizar esa herramienta están cosechando esos aciertos, hay casos muy esperanzadores como El Kanka o Pedrito Pastor…”
“Sólo aquellos que hicieron profesión del oficio, dedicar muchas horas desde la juventud, pueden continuar ejerciendo de manera sostenible la actividad”.
“Luego depende de la formación que hayan obtenido…Y también están los que tienen sus trabajos de otra cosa y luego componen y cantan cuando y donde pueden, a veces con muy buenos resultados artísticos”.
“Otro tema para reflexionar. ¿El Hip Hop sustituye a la canción protesta?: “Es evidente que desde hace décadas el Hip Hop representa una vía de expresión de protesta para los más jóvenes, pero con grandes diferencias de fondo”.
“Por lo que he podido observar manifiestan propuestas individualistas, que pueden resonar legítimamente en muchos casos, pero nunca llegan a conformar una visión que tienda a una mejora en un plano social más abarcativo”.
“Musicalmente carecen de uno de los tres componentes de la música: la melodía. No me siento atraído por esa manera de expresarlo y menos en forma de “pelea de gallos”… son una sucesión de agresiones personales sin sentido”.
“Aunque he visto colaboraciones entre cantautores y raperos que me han parecido muy destacables, todavía me parece que van por senderos paralelos sin poder sumarse efectivamente”.
Habrá que seguir buscando el “rekao”. Recuerda: una canción puede decirte lo que necesitas escuchar.








