Cantó el cantautor comunista Alí Primera que las personas que mueren por la vida no pueden llamarse muertas y la canción le va como anillo al dedo a Anita Sirgo, la heroica militante del Partido Comunista de España que falleció este lunes, pero que no se podrá considerar nunca como muerta porque entregó su vida a la lucha por el socialismo en las filas del PCE.
Anita dijo a todas las personas que no quería un entierro, que el día que su cuerpo dejará de funcionar, una manifestación de homenaje con las banderas rojas del proletariado llegara hasta el Pozu Fondón en Sama y recordara las mejores batallas de la lucha de la clase obrera en Asturias.
Así ha sido, sus camaradas no han podido negar a Anita sus deseos. Después de reposar la capilla ardiente en la sede de CC. OO. del Nalón en La Felguera, en donde las muestras de cariño no han dejado de sucederse, su féretro ha sido sacado a hombros de la sede del sindicato en el que ha militado hasta sus últimos días. La internacional y el Santa Barbara Bendita ha acompañado a la comitiva.
Decenas de personas pertenecientes a la clase obrera a la que Anita defendió durante toda su vida la han acompañado en señal de agradecimiento y dejando claro, que no hay nada más bello en esta vida que morir en las filas del glorioso y limpio Partido Comunista.







