La izquierda colombiana ha iniciado un gran debate sobre su futuro inmediato, debate que se centra fundamentalmente en torno a dos propuestas: que el conjunto de partidos, movimientos políticos y sociales que se aglutinan en el Pacto Histórico se constituyan como un partido único, o que se profundice y extienda la experiencia del Pacto Histórico sobre la base de un programa común, un ideario ideológico de consenso y de claras y obligatorias normas de funcionamiento, proyección, y de toma democrática de las decisiones.
La idea de un partido único de la izquierda colombiana ya había sido planteada por el propio Gustavo Petro, y tomó un poco más de fuerza como reacción a los resultados de las elecciones municipales y regionales del mes de julio, en las que el Pacto Histórico obtuvo una importante presencia nacional, aunque no a la altura de las exceptivas ni de las necesidades políticas, hecho que sectores del Pacto llaman a reconocer autocríticamente como un fuerte golpe, una clara derrota, causada en buena medida por la dispersión de las listas, por la inoperancia en la oportuna entrega de avales, y por el abusivo centralismo que impuso desde Bogotá muchas de las candidaturas regionales, pasando por encima de los procesos que las regiones venían adelantando.
El tema de la unidad hace parte de la historia misma de la izquierda colombiana y tras ese objetivo hay una larga lista de experiencias, avances, fracasos y permanente búsqueda de nuevas alternativas. Procesos unitarios en los que el Partido Comunista Colombiano siempre ha jugado un positivo papel dinamizador.
El debate sobre partido único o un frente amplio es motivado también por las antidemocráticas restricciones del régimen electoral que impide la participación política de las minorías y, además, niega la posibilidad de las coaliciones.
Las distintas voces de los partidos y movimientos que están por la idea del frente amplio y no la del partido único, plantean que su accionar no puede circunscribirse meramente al terreno electoral, idea que subyace en quienes proponen lo del partido único. Hay que avanzar hacia un amplio frente político y social, dicen.
Existe consenso en que la unidad es un tema vital, lo mismo que la movilización popular para acompañar al primer gobierno popular en la historia de Colombia y su programa de profundas reformas económicas, políticas y sociales, que garanticen, además, una continuidad histórica de este proceso en las próximas citas electorales. Una de las reformas urgentes, además de la agraria, laboral, educativa y pensional, tiene que ser una reforma política que signifique claramente una apertura democrática y una democracia avanzada que rompa con los marcos estrechos de lo existente, que apuntala a una democracia restringida y elitista.








