La tercera y última jornada del 2º Encuentro Internacional de Publicaciones Teóricas de Partidos y Movimientos de Izquierda se ha dedicado al genocidio que está cometiendo la entidad sionista de Israel contra Palestina, siendo un eje transversal de discusión durante todo este evento por parte de los participantes.
No ser indiferente, sensibilizarnos ante la barbarie y la denuncia de estos hechos que acontecen con la complicidad del imperio estadounidense al obstruir, de manera reiterada y con diversas excusas, la acción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por un alto al fuego, fue un frente común compartido por todos y todas.
Al respecto, el secretario de relaciones internacionales del Partido Comunista de España y eurodiputado, Manu Pineda, realizó una intervención en la que señaló que este conflicto conlleva a destapar caretas, pues algunas personas dicen que Israel está practicando su derecho a la defensa y no es así, Israel está practicando el terrorismo organizado en la mayor cárcel a cielo abierto en el mundo: la franja de Gaza.
Agregó, además, que ya van 75 años de ocupación del territorio palestino, de crímenes, de limpieza étnica, de apartheid. Durante su intervención recordó que el 7 de octubre la resistencia palestina, por primera vez, en vez de responder a ataques de ocupación tomó la iniciativa. “Eso es ejercer el derecho a resistir. Cualquier pueblo tiene el derecho a hacerlo bajo la agresión de cualquier pueblo ocupante y está legislado por la ONU”, dijo.
“Israel es el portaviones de Estados Unidos en Palestina, el perro rabioso, su sicario”, analizó el dirigente comunista, señalando que “Esto no es una lucha entre religiones. Esto es una lucha entre la humanidad y la barbarie, entre el crimen y la vida. Defender la causa palestina no es defender a los musulmanes es defender la vida, es estar con la humanidad”, expresó.
En este contexto, los participantes en el II Encuentro Internacional de Publicaciones Teóricas de Partidos y Movimientos de Izquierda, aprobaron una declaración de apoyo a Palestina en la que condenaron enérgicamente las claras violaciones del derecho internacional humanitario en Gaza, rechazaron el genocidio y los desplazamientos forzosos al que está sometida la población civil palestina, al propio tiempo, que ratificaron su solidaridad inequívoca con esta nación hermana.
En el documento también se alertó sobre la grave situación humanitaria y se hizo un llamado a la apertura de un corredor humanitario para la entrada de medicamentos y alimentos para la población civil.







