Esperpénticos pendulazos

En Colombia todos los días hay “ruido de sables” y de pistolas. Se conocen planes de golpes y de proyectos desestabilizadores. El fiscal general de la Nación actúa con la Procuradora General como estandarte contra el gobierno de Petro
Karin Herrera, vicepresidenta y Bernardo Arévalo, presidente de Guatemala | Foto: agn.gt
Karin Herrera, vicepresidenta y Bernardo Arévalo, presidente de Guatemala | Foto: agn.gt

Que con Noboa y Milei la derecha latinoamericana le daría una nueva vuelta de tuerca al péndulo de los cambios y recambios políticos resultó ser un pendulazo sísmico y suicida hacía un abismo indescifrable, tan mortal para los pueblos como también podrá serlo para la misma derecha que como alternativas a gobiernos progresistas están ofertando un verdadero infierno económico, político y social.

En Argentina Javier Milei se está estrellando contra todas las paredes. Donde dijo Diego dice ahora digo. Con las primeras luces del amanecer de su gobierno mostró toda la inmensidad de su ignorancia, de su mente desequilibrada y de ser solo un vulgar testaferrito de oscuros sectores oligárquicos. La decepción ha sido rápida entre sus votantes.

El joven Noboa recibió como herencia una papa ultra caliente, un país descuadernado y caótico, un país tomado por todas partes por las mafias que aprovecharon el carnaval de corrupción de las derechas de los últimos diez años, entre ellas la de su familia, para apoderarse del país. Ecuador, hasta hace pocos años el segundo país más seguro del mundo, es el nuevo reino de las mafias en situación similar a la vivida por muchos años en México, parecida a la que vive Perú o a la del Estado mafioso que construyó el uribismo en Colombia en cumplimiento de los frustrados y delirantes sueños políticos del patrón del mal, Pablo Escobar Gaviria.

En Colombia todos los días hay “ruido de sables” y de pistolas. Se conocen planes de golpes y de proyectos desestabilizadores. Pero no son solo planes trabajados en las cavernas de trasnochados conspiradores. El fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa ha sido el estandarte de sucia oposición contra el gobierno de Gustavo Petro y de Francia Márquez. Actúa con la Procuradora General Margarita Cabello, como coequipera fundamental. Barbosa ataca sin piedad y con vulgares calumnias al presidente Petro mientras la Procuradora se dedica a perseguir e inhabilitar a congresistas, alcaldes y concejales del Pacto Histórico. La prensa reaccionaria les aplaude y jalona. Barbosa debe irse por cumplimento de mandato en este mes de febrero y busca, en complicidad con sectores de la Corte Constitucional, dilatar el nombramiento de la sucesora, de la terna de extraordinarias mujeres juristas que enviara a la Corte el presidente. Durante el mes de enero aumentó el volumen de los ataques y la bellaquería de la guerra sucia.

En Guatemala la derecha mafiosa no pudo impedir la posesión del presidente Arévalo pero le someten ahora a la desestabilización permanente

En Guatemala la derecha mafiosa perdió una importante batalla y no pudieron impedir la posesión del presidente Bernardo Arévalo. Lo someten ahora a la desestabilización permanente y no sienten ninguna vergüenza por el deprimente espectáculo que han dado. No tienen límites ni decoro.

El camino para los gobiernos progresistas está lleno de obstáculos, pero la verdad es que no tienen mucha fuerza las oposiciones, aunque nadie debe confiarse ni descuidarse. Las guerras sucias y las locas aventuras serán siempre una alternativa. Es una oposición y una derecha regional huérfana de ideas, de liderazgos y de coherencias y el gran padrino del norte anda metido en muchos líos y enredos externos e internos. La izquierda y el progresismo pueden avanzar mucho más si sus gobiernos se concentran en la resolución de los problemas nunca resueltos, si el movimiento popular no abandona las calles y las barriadas, si se profundiza y reorientan los procesos unitarios y se sigue jugando un papel de dignidad y soberanía en el concierto internacional.