Recientemente se ha celebrado en Madrid el II Encuentro Estatal por la República con la participación de 43 organizaciones y colectivos republicanos de todo el Estado. En esta asamblea se ha aprobado, con un amplio acuerdo, el Plan Estatal de Acciones Unitarias por la República, los criterios de articulación del Movimiento Republicano, así como diversas resoluciones.
Las organizaciones y colectivos reunidos en el II Encuentro manifestaron su firme defensa de los valores republicanos de Libertad, Justicia, Igualdad, Feminismo, Ecologismo, Laicidad, Memoria, Cultura y Solidaridad, e hicieron público su compromiso de trabajar de manera unitaria y estable para la caída de la Monarquía y a favor de la República.
Los valores republicanos y la República debe convertirse en el eje central del proceso de profundización democrática y el progreso social y económico al servicio de la ciudadanía. Este esfuerzo unitario democrático debe desembocar en un Proceso Constituyente que alumbre la República, que satisfaga las necesidades y reivindicaciones de la mayoría social y de los pueblos del Estado.
El Plan Estatal de Acciones por la República aprobado reúne 20 acciones agrupadas en cuatro ejes: difusión y extensión de la República; acciones y movilizaciones; medios y redes sociales; y movimiento republicano. Destacan entre ellas: la convocatoria de una movilización estatal en Madrid, Marcha Republicana, el 16 de junio de 2024, domingo anterior al décimo aniversario de la proclamación de Felipe de Borbón y Grecia como rey; la celebración de un encuentro estatal de cargos y representantes públicos por la República; así como impulsar y extender la exigencia del cumplimiento del derecho a decidir de la ciudadanía sobre la forma de Estado: monarquía o república
Se aprobaron también los criterios de articulación y el modelo organizativo del plural y diverso movimiento republicano, con una Comisión de Enlace Estatal en la que estarán representados los espacios y plataformas republicanas unitarias de todos los territorios del Estado.
Por último, el II Encuentro Estatal por la República acordó una resolución sobre la institución monárquica española en la que se califica a la Monarquía como una institución incompatible con una sociedad plenamente democrática, una institución inviolable que nos responde de sus actos, basada en privilegios y antiguallas medievales.
Una monarquía históricamente corrupta que nos retrotrae a una España que —como decía Joaquín Costa hace más de cien años— necesita que pongamos definitivamente “doble llave al sepulcro del Cid”. En coherencia con los principios democráticos, el Encuentro estatal republicano dejó clara una vez más su posición: rechazo de la Monarquía, Proceso Constituyente y República.
Necesitamos una rebelión democrática que rescate lo mejor de nuestra historia para, apoyados en ella, mirar al futuro para construir una democracia real, participativa, laica, plurinacional y republicana.
Monarquía o República. Monarquía o Democracia.
MANIFIESTO FELIPE VI… ¡10 AÑOS BASTAN!
El próximo mes de junio se cumplirán diez años del inicio del reinado de Felipe VI. La Corona protagonizó entonces una ceremonia de coronación inédita, que sirvió para apartar como rey emérito en un retiro dorado a su padre, Juan Carlos I, justo cuando empezaba a conocerse tan solo la punta del iceberg de su carrusel de corrupción.
Las personas firmantes nos declaramos defensoras de la democracia como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Nuestras firmes convicciones en defensa de la libertad fundamentan nuestro convencimiento en la capacidad de los seres humanos para autogobernarse sin que deba prevalecer discriminación alguna. Creemos firmemente en la igualdad ante la ley de todas las personas. Creemos que aquellas personas que ejercen responsabilidades en el Estado deben ser responsables ante la soberanía popular. Esta concepción democrática es incompatible con el principio de irresponsabilidad e inviolabilidad recogido en la Constitución Española.
La monarquía representa la corrupción sistemática no como un caso aislado, sino como la característica que ha definido la relación histórica de la Casa de los Borbones con el Estado.
La monarquía, asimismo, simboliza la institución patriarcal por excelencia en la que se transmite el poder por herencia y donde se constitucionaliza la prevalencia del varón sobre la mujer, en contra del principio más elemental de igualdad entre las personas.
La monarquía como principio choca con la democracia porque niega la capacidad del pueblo para dirigir el Estado. El poder monárquico no solo es el rey, es también esa minoría privilegiada que manda sin presentarse a las elecciones, que se atrinchera en el aparato del Estado y en los consejos de administración de grandes empresas y no acepta la soberanía popular. La contradicción, así, está entre monarquía y democracia.
Por todo ello, el próximo 16 de junio de 2024 saldremos a las calles “a pasearnos a cuerpo, que ya es hora”, para anunciar que ante la decadencia de la monarquía la democracia abrirá paso a la república del siglo XXI.
Felipe VI: 10 años bastan. Democracia Sí, Monarquía No







