Sarr Usman es un senegalés de nacionalidad española, afincado en nuestro país desde hace 20 años. Es experto en mediación intercultural y se dedica a trabajar con emigrantes ayudándoles en su proceso de integración en la sociedad. Ha trabajado en CEPAIM y ahora en Movimiento por la Paz, siempre desde Almería. Pertenece a la Asociación de Senegaleses y es miembro de Reflexión Africana, foro de debate de emigrantes de diversos países de África. Ha escrito una novela de ficción (“El viaje de Saly” publicada y distribuida en España), siempre en relación con los problemas de integración de los emigrantes en Europa. Atento permanentemente a los sucesos de su país, nos analiza la situación en Senegal.
¿Qué está ocurriendo en estos momentos en Senegal?
El actual presidente, Macky Sall, está intentando perpetuarse en el poder, por medio de la renovación de su cargo por un tercer mandato, cuando la Constitución marca un máximo de dos mandatos y su segundo finaliza el 2 de abril de 2024. Ante el rechazo generalizado en el país, en junio del 2023 anunció su renuncia a presentarse en las próximas elecciones presidenciales, pero al mismo tiempo aprovechó para encarcelar a su principal oponente, Ousmane Sonko, por el cargo de difamación, lo queprovocó el escándalo de toda la oposición y desórdenes públicos, a los que respondió con una represión policial que produjo 50 muertos en las calles y más de 600 presos políticos. Utilizó estos hechos para ilegalizar al partido PASTEF (Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad), el principal partido opositor, supuesto promotor de las manifestaciones, y al que todas las encuestas dan como ganador en unas elecciones presidenciales, incluso en primera vuelta.
Convocadas las elecciones para el 25 de febrero y ante el temor de que su patrocinado las perdiera o por motivos ocultos, se sirvió del pretexto de un recurso judicial contra dos miembros del Consejo constitucional, encargado de la selección de candidatos para esas elecciones, para suspenderlas por decreto presidencial sine die. Todo el mundo en Senegal interpretó que se trataba de un golpe de Estado y se movilizó en otras manifestaciones que fueron sangrientamente reprimidas, causando 3 muertos. El Parlamento, con mayoría de sus partidarios en la actualidad, convalidó el decreto y fijó las elecciones para el 15 de diciembre del 2024.
La oposición presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional, quien el pasado 15 de febrero anuló el decreto presidencial, la decisión parlamentaria de convocatoria de nuevas elecciones y recordó que el mandato del presidente no puede prolongarse más allá del 2 de abril, conminando a celebrar las elecciones antes de esa fecha.
La situación es confusa, nadie confía en el presidente y teme nuevas maniobras para conseguir su propósito de mantenerse en el poder.
¿Cuáles son los antecedentes que explican la situación actual?
Desde la fecha de la independencia de Francia en 1959, el país colonizador domina la economía de Senegal aproximadamente en un 80 %. Las élites políticas y económicas son corruptas y colaboran con Francia. Quince países del África Occidental, entre ellos Senegal, antiguas colonias francesas, británicas y portuguesas, integran una unión económica, con colaboración política y hasta militar, la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental, por sus siglas en francés).
Recientemente, 2016, se han encontrado importantes bolsas de gas en las aguas territoriales senegalesas, y ya le rondan Francia, Gran Bretaña y EE. UU. pretendiendo hacerse con la explotación de esos recursos. La población senegalesa teme que, una vez más, gran parte de la riqueza del país fluya hacia los países occidentales, perjudicando además la actividad de la pesca, una fuente de recursos importante para la población local, dejándola sumida en la pobreza y a su juventud condenada a la emigración.
El signo de los tiempos en esa zona africana, colonias de nuevo cuño, clama por una liberación de las servidumbres que les imponen las metrópolis, lo que ha producido golpes de Estado recientes en tres países vecinos (Burkina Faso, Níger y Malí) protagonizados por la oficialidad intermedia de sus ejércitos con el apoyo popular. La CEDEAO llegó a plantear la intervención militar en Malí para reponer a su presidente depuesto, lo que no se llevó a cabo. Sus nuevos gobiernos han proclamado la independencia de Francia, el abandono de la moneda, el franco CFA, impresa en Francia, con un tipo de cambio fijo en referencia al euro, y la salida de la CEDEAO. En ese marco se entiende la situación de la opinión pública senegalesa.
¿Qué oposición ha surgido en Senegal?
El líder más importante de la oposición es, como se ha dicho, Ousmane Sonko. Era inspector de Hacienda, pero sus críticas a la corrupción del Gobierno hicieron que éste le expulsara del cuerpo junto con otros funcionarios del Estado y hasta de la Gendarmería. Creó entonces el partido PASTEF, que consiguió en poco tiempo una gran popularidad por su línea política, sobre todo entre la juventud de Senegal, que es una parte importante de su población, por cuanto un 75 % de ella tiene menos de 35 años.
El presidente se cebó contra la oposición, en particular contra este partido y su líder. Se inventaron para él en 2021 un delito de violación de una fisioterapeuta del salón donde acudía por sus problemas de espalda, fue juzgado, condenado por un tribunal y después absuelto por otro superior. Inmediatamente se transformó la acusación en un delito de corrupción de la juventud, un delito nunca prescrito en Senegal, por el que fue condenado, pero no encarcelado por miedo a las revueltas. Tras estos fracasos, se le imputó en junio del 2023 difamación por sus denuncias de malversación de fondos del entorno del presidente, sufriendo una sentencia de cuatro meses de cárcel, posteriormente ampliada a seis meses, justamente los necesarios para no poder presentarse a las elecciones presidenciales del 25 de febrero del 2024, las actualmente suspendidas.
Esta persecución judicial sospechosa no ha hecho más que aumentar exponencialmente la popularidad de Sonko, hasta el punto de reunir una coalición de 29 fuerzas políticas para las elecciones presidenciales. Sonko designó a su segundo, Bassirou Diomaye Faye, como el candidato de esa coalición a la presidencia, con grandes posibilidades de ganar. El temor del presidente a perder las elecciones estaba muy presente en todas sus decisiones y ha profundizado su deriva autoritaria en el país, interrumpiendo la difusión de internet en periodos críticos y prohibiendo algún medio de comunicación.
¿Qué tipo de partido político es el PASTEF?
El PASTEF es un partido ante todo anticolonialista y panafricano, de tipo socialdemócrata al estilo africano. Denuncia la opresión económica y social de las transnacionales extranjeras, cuyo explotación deja a las naciones sin recursos y a la juventud sin empleo ni futuro.
Tiene un gran seguimiento tanto interno como entre la emigración, hasta el extremo de ser capaz ésta de organizar una gran manifestación ante el hotel en que se hospedaba el presidente durante la cumbre de Naciones Unidas en Nueva York y obligarle a cambiar de alojamiento ante la insistencia del alcalde tratando de aumentar su seguridad.
El PASTEF coordina la diáspora y tiene presencia en numerosos países y prácticamente en todas las grandes ciudades españolas. Se dice que ilegalizado, tiene más poder que cuando era legal.
Sonko preconiza la lucha contra la corrupción, el abandono del franco CFA, la negociación libre y de igual a igual con otras naciones extranjeras, sin imposiciones neocoloniales y se plantea la petición de inclusión en los BRICS.
Si se impiden o se manipulan las elecciones podría llegar a producirse un golpe de Estado, el primero en el país
¿Qué se puede esperar en el próximo futuro?
La situación en Senegal en estos momentos es muy confusa y no se tiene ninguna confianza en las iniciativas que pueda tomar el Presidente Macky Sall. Hay quienes piensan que, si se impiden las elecciones o se manipulan de alguna manera, podría llegar a producirse un, en principio indeseable, golpe de Estado semejante a los producidos en los países vecinos, el primero en el país desde la independencia, el cual contaría con la aprobación de la población si condujera a la convocatoria de unas elecciones inmediatas.







