Este año las ciudades cubanas han celebrado la 32 edición de la Feria del Libro bajo el lema Leer es crecer de José Martí. Tras la inauguración del evento en La Habana entre el 15 y el 25 de febrero, este viajó a las provincias, comenzando entre el 6 y el 10 de marzo en el occidente del país: Pinar del Río, Isla de la Juventud, Artemisa, La Habana, Mayabeque y Matanzas; luego las provincias centrales, Cienfuegos, Camagüey, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Villaclara, entre el 12 al 17 de marzo; y finalmente a las orientales, Las Tunas, Granma, Holguín, Guantánamo y Santiago de Cuba, entre el 19 y el 24 de marzo.
Como cada año desde su fundación en 1982, con la Feria se cumple en la sociedad cubana el objetivo de promocionar la lectura como vía para el desarrollo personal, creando «la libertad atraviesa laberintos», enriqueciendo el saber popular con las experiencias que los artistas presentan al público, para metabolizarlas colectivamente en el sentido común de la ciudadanía.
Al mismo tiempo el colectivo Cuba Poesía, liderado por Alex Pausides, ha convocado el evento Voces del Mundo por Palestina, en el que varias decenas de poetas de diversos países han expresado su rechazo del genocidio que está cometiendo Israel, abogando por la paz mundial y la resolución dialogada del actual conflicto. El poema de Pausides, Minuto de silencio, dedicado al pueblo palestino fue puesto en música y grabado en un video que se visionó repetidamente a lo largo del mes.
La Feria Internacional del Libro de la Habana tuvo lugar en la histórica Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, que domina la entrada a la bahía. Estuvo dedicada a la filósofa cubana Isabel Monal, militante revolucionaria del Movimiento 26 de julio en la etapa revolucionaria, lo que le valió una estancia en las cárceles del dictador Fulgencio Batista, y también en la cárceles estadounidenses por apoyar la lucha armada de la guerrilla contra la dictadura. Fundadora y directora de la revista Marx ahora y antigua directora del Instituto de Filosofía de Cuba, ahora está preparando la publicación de un libro sobre marxismo que se espera con expectación. La Feria estuvo dedicada también al escritor Francisco López Sacha, narrador, ensayista y profesor de arte, autor con numerosas publicaciones.
Este año la Feria estuvo dedicada a la República Federativa de Brasil como país invitado y la ministra de cultura de este país, Margareth Meneses, participó en la inauguración del acontecimiento con un discurso en el que resaltó la importancia de construir la cultura crítica para la lucha política popular, comprometiéndose a estrechar los lazos culturales entre Cuba y Brasil.
Participaron en la Feria 435 representantes de 56 países y se acercaron a sus exposiciones más 450.000 personas según el presidente del Instituto Cubano del Libro, Juan Rodríguez Cabrera. Es de resaltar la importancia de este evento para el pueblo cubano, incentivado a la lectura y animando la participación del desarrollo cultural de la sociedad. La convocatoria es importante también para el encuentro entre creadores y artistas, dando la posibilidad para intercambiar experiencias y puntos de vista, confluyendo para la discusión y creación de corrientes intelectuales. Más de 20 autores y autoras de Sudamérica, especialmente de Brasil, pero también de otras regiones del mundo, hablaron de sus obras y perspectivas en las diversas ramas literarias.
La más completa libertad de pensamiento caracteriza la convocatoria: no hay un dirigismo cultural: cada intelectual habla desde sus experiencias y convicciones sin coacciones, desde las diferencias y debates que se abren con los diferentes puntos de vista. En las conferencias y exposiciones se han podido escuchar ideas liberales posmodernas sobre arte y críticas a las insuficiencias de la política progresista. Naturalmente, el papel principal en la Feria ha correspondido a la promoción de la cultura revolucionaria cubana y la producción literaria autóctona.
Con el final de su presencia en las provincias orientales, la Feria ha cerrado sus puertas dejando tras de sí un año más una muestra de civismo y desarrollo cultural de la ciudadanía cubana para el mundo.







