Tras 28 meses sin acusación judicial, el periodista Pablo González sigue detenido en prisión preventiva en una cárcel polaca, tras 28 meses sin que medie ninguna acusación judicial en firme, y mientras Polonia mantiene su discurso de que el reportero vasco de nacionalidad española y rusa es un espía ruso.
La Federación de Asociaciones de Periodistas (FAPE), la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), las agrupaciones sindicales de periodistas en CCOO y UGT, Reporteros sin Fronteras y otros referentes vascos y europeos se han unido para convocar una concentración frente al Consulado de Polonia.
La protesta tendrá lugar, por tanto, en la Calle Goya 15, a las 12:00 horas del miércoles 26 de junio. El secretario general de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), Agustín Yanel, explicó que «la solidaridad de la profesión es necesaria, como protesta ante las autoridades polacas y también ante el Gobierno español, que no ha actuado con la contundencia que hubiera sido necesaria para que Polonia respete los derechos de este ciudadano y periodista».
Los profesionales de la información consideran el caso de Pablo González como un ataque sin precedentes al derecho a la información y a la libertad de prensa. Por ello, demandan la extradición inmediata como primer paso para poder tener un juicio con garantías: «Que se celebre cuanto antes un juicio justo, con todas las garantías, y que sea trasladado a España hasta el día del juicio porque lo permite la legislación europea», reclamó el portavoz de la FeSP, una de las organizaciones convocantes.
Yanel llamó a secundar la convocatoria, recordando que «la detención de un periodista, cuando se produce sin otro motivo que estar realizando su trabajo y no porque cometa un delito, siempre es un atentado contra la libertad de expresión y contra el derecho a la información de la ciudadanía, que los periodistas debemos defender».







