Varias decenas de miles de personas se manifestaron en Madrid en el Orgullo Crítico, en esta edición de 2024. Unas 10.000 personas, según la conservadora estimación de Delegación de Gobierno, marcharon este viernes con una pancarta que reivindicaba: «»Contra el genocidio y el lavado rosa colonial».
Esta movilización del colectivo LGTBIQA+ de Madrid cobró este año especial importancia porque confrontó los recortes del gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso a los derechos del colectivo, especialmente limitando la reasignación de género de las personas menores trans y eliminando el plan anti-acoso LGTBI+ que existía en los centros escolares madrileños.
Con un discurso rupturista y una diversidad que no se puede ver en las convocatorias «mainstream» del Orgullo, se pudieron encontrar bloques de manifestantes que reivindicaban a las personas con discapacidad del colectivo, a la infancia (y sus familias) o a las personas no binarias.
Una de las demandas más presentes fue la crítica al genocidio en Palestina por parte de Israel, así como a los intentos del ente sionista de instrumentalizar los derechos de las mujeres o del colectivo para «lavar» su imagen. «Mi cuerpo, mi vida, mi forma de follar no se arrodilla ante el sistema patriarcal», corearon unas manifestantes de esta protesta, más fiel que ninguna otra al espíritu reivindicativo original en el que nació el Día del Orgullo LGTBIQA+, en los disturbios de Stonewall.
Una historia de lucha compartida entre el colectivo LGTBIQ+ y el PCE
El PCE se sumó en diversas convocatorias del territorio a la lucha por los derechos del colectivo LGTBIQ+. Los comunistas recordaron también, frente a la amenaza de retroceso en estos derechos por el avance de las fuerzas reaccionarias, que fue a propuesta del PCE que se despenalizó la homosexualidad en España. Este hito tuvo lugar un 11 de enero de 1979, con el cambio de la Ley 77/1978 de modificación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social.
También la UJCE se sumó a las diversas convocatorias, reivindicando el carácter de clase que históricamente tuvieron las movilizaciones del colectivo LGTBIQ+.
Manifiesto de IU: Orgullo de clase, libres y en paz
Por su parte, la red de políticas y activistas LGTBIQA+ de Izquierda Unida (ALEAS) presentó el siguiente manifiesto con motivo del Día del Orgullo de este año:
Desde la creación de Izquierda Unida siempre hemos formado parte fundamental de los avances sociales que se han producido en nuestro país; avances conquistados acompañando a los movimientos sociales, que han luchado sin descanso por los derechos fundamentales de las personas LGTBIQA+.
Gracias a esas luchas sociales ha sido posible el ejercicio de derechos para toda la población, como el caso del matrimonio igualitario o los avances legislativos para las personas LGTBIQA+ y, muy especialmente, los de las personas trans. Pero no debemos olvidar lo que ha costado llegar hasta aquí, ni dar estos derechos por supuesto. Salvaguardar estos logros es una responsabilidad añadida. Lo que ha costado alcanzar décadas de lucha puede verse revertido por la reacción en muy poco tiempo. En estos tiempos, en los que la oscura sombra del fascismo recorre de nuevo Europa, la defensa militante de los derechos de las personas LGTBIQA+ debe ser vanguardia de este movimiento anti-reaccionario. Nosotres, junto a las feministas, las personas racializadas, las pobres, las divergentes, somos el principal objetivo de estos nuevos fascistas. Por ello, tenemos también la tarea de ser su dique de contención.
Es necesario plantar cara y continuar saliendo a las calles, como ya hicieron nuestras hermanas en la madrugada del 28 de junio de 1969, en el Stonewall, donde empezó todo. Hemos sufrido persecución, cárcel e incluso la muerte; nos hemos repuesto al rechazo de nuestras familias y hemos establecido formas de familias nuevas y diversas; nos hemos enfrentado al discurso de quienes nos dijeron que teníamos una enfermedad y de quienes siguen negando nuestra identidad. Hemos plantado cara al acoso y a la violencia, a la burla y nos hemos reapropiado del insulto; nos hemos unido ante la discriminación laboral y hemos cruzado fronteras en busca de una vida en libertad. Y lo seguiremos haciendo, aún con más fuerza, pues tenemos el impulso de todes les que vinieron antes.
En Izquierda Unida lo tenemos claro: vamos a seguir plantando cara a la reacción. En ocasiones esa reacción nos utiliza e intenta encubrir sus delitos y su odio con una imagen inclusiva hacia las personas LGTBIQA+. Denunciaremos cuantas veces haga falta a estados como Israel, que utilizan el ‘pinkwashing’, una máscara de derechos para nuestro colectivo, para encubrir sus crímenes hacia un pueblo bajo una falsa imagen de modernidad, que no es otra cosa que la instrumentalización de nuestras identidades para la guerra.
No existe libertad posible sin unidad para nuestra clase, estés donde estés, seas quien seas. Como organización que tiene en su ADN la lucha por la paz, reafirmamos nuestro posicionamiento contra la OTAN y una apuesta indiscutible por la paz que, en estos momentos, nos hace volver nuestra vista hacia el pueblo hermano de Palestina, que sufre en su máximo grado la barbarie de la colonización y de la guerra. Exigimos el fin del genocidio que Israel lleva a cabo.
¡Viva Palestina Libre! Luchamos unidas, unides, unidos. Con orgullo de clase, libres y en paz.








