El terremoto que supuso las elecciones europeas en Francia ha tenido una nueva sacudida este domingo con la primera vuelta de las elecciones legislativas anticipadas. Sólo tres semanas después de elegir a sus representantes al Parlamento Europeo, la ciudadanía francesa estaba llamada de nuevo a las urnas para un adelanto electoral, capricho de Emmanuel Macron. Con una participación histórica nunca antes vista desde 1978, el Rassemblement National logra su primera victoria en unas elecciones nacionales mientras que el Nuevo Frente Popular resiste el envite.
Los resultados oficiales de la primera vuelta colocan a la Agrupación Nacional de Marine Le Pen con el 33,14% de los votos como el partido con más apoyos y la sensación de haber dado un paso más en su larga marcha hacia el poder. Por su parte, el Nuevo Frente Popular alcanza el 27,99% de los votos, convirtiéndose en la segunda fuerza del país y confirmándose como la única formación con capacidad de plantar cara a la extrema derecha. Mientras que Ensemble, el partido de Macron que ha liderado el parlamento francés los últimos siete años, sufre un batacazo histórico con un 20,76% y sin prácticamente ninguna posibilidad de mantener un peso importante en la nueva Asamblea Nacional. La macronie solo ha obtenido más apoyos que Les Républicains, que llegaron a estas elecciones destrozados ante la recomposición de la derecha francesa en torno a la Agrupación Nacional, y han logrado 10,74% de los votos en esta primera vuelta.
Según las fuentes del Ministerio del Interior, solo 76 diputadas y diputados han sido elegidos directamente en esta primera vuelta. La Agrupación Nacional cuenta ya con 40 escaños en la Asamblea Nacional por 32 del Nuevo Frente Popular (dos de ellos del PCF), mientras que la mayoría presidencial solo cuenta, de momento, con 2 diputados. Con la segunda vuelta del próximo domingo 7 de julio se completarán los 476 escaños restantes. La Agrupación Nacional tendrán 446 candidaturas, una cifra histórica que muestra el crecimiento exponencial de la extrema derecha francesa, que hace dos años consiguió calificar a 206 candidatos. Por su parte, el Frente Popular tendrá 405 candidaturas (de las cuales 21 son candidatos y candidatas del PCF), mientras Ensemble tendrá 310 por 65 de Los Republicanos.
El PCF pide “asumir responsabilidades ante la historia”
Para el Partido Comunista Francés, los resultados de esta primera vuelta de las legislativas han sido dispares. Si bien han conseguido clasificar a varios candidatos y candidatas con opciones para la segunda vuelta, su secretario nacional Fabián Roussel ha sido eliminado en primera vuelta por el candidato de la agrupación nacional de su circunscripción. Al término de la jornada electoral, Roussel afirmaba que “continuaremos nuestro combate contra el proyecto de división y regresión social de la extrema derecha” mientras hacía un llamamiento a la unidad del campo republicano de cara al próximo domingo.
En este sentido, en un comunicado publicado en la noche de ayer, los comunistas franceses alertan de «la situación extremadamente grave para Francia» puesto que «la Agrupación Nacional tiene posibilidades reales de conseguir la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional”. Por ello, el PCF afirmaba que “nuestra movilización es total para impedir el acceso del RN al poder. Las fuerzas de extrema derecha no deben poner la mano sobre la República”.
El PCF “permanecerá fiel a su historia en la que siempre ha puesto por delante el interés general cuando lo esencial estaba en juego. En todos los duelos que enfrenten a un candidato de la extrema derecha frente a una candidatura de un partido republicano “llamaremos al voto para este último sin vacilar”. Además, explican en su comunicado que «si un candidato o candidata comunista se ha clasificado en tercera posición para la segunda vuelta, retiraremos su candidatura en favor del candidato republicano con más posibilidades de vencer a la extrema derecha”. Por ello, ante la gravedad del momento, el Partido Comunista Francés “llama a todos, a cada fuerza republicana, a tomar conciencia de su responsabilidad ante la historia”.
En más de 300 circunscripciones la Agrupación Nacional tendrá enfrente a candidaturas del Nuevo Frente Popular con muchas posibilidades de obtener la victoria y cambiar por completo las proyecciones
Unidad o barbarie
Minutos después de conocerse los primeros avances y resultados, los principales dirigentes de los partidos de izquierdas y republicanos, desde Fabien Roussel a Jean-Luc Mélenchon y Olivier Faure, hacían un llamamiento con una consigna clara: “ni un voto a la Agrupación Nacional”. Incluso Emmanuel Macron, principal responsable de haber convertido al RN en la primera fuerza política del país y dejar a la extrema derecha a las puertas del poder por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, se sumaba al llamamiento: “frente a la Agrupación Nacional, es hora de una amplia unión claramente demócrata y republicana para la segunda vuelta”. En un ejercicio de responsabilidad a la altura del peligro histórico, el Nuevo Frente Popular anunció que el desistimiento de todas sus candidaturas en favor de la alternativa republicana con más posibilidades de derrotar a la extrema derecha. No fueron tan claros en Ensemble, donde “decidirán caso a caso” en clara referencia a las candidaturas de Francia Insumisa.
En demasiadas ocasiones los votantes de izquierda tuvieron que dejar atrás sus convicciones para cerrar la puerta de las instituciones republicanas a la extrema derecha. Sin embargo, en estas legislativas la situación es diferente. En más de 300 circunscripciones la Agrupación Nacional tendrá enfrente a candidaturas del Nuevo Frente Popular con muchas posibilidades de obtener la victoria y cambiar por completo las proyecciones. Por eso, aunque los resultados de la primera vuelta de las legislativas anticipadas no son positivos para las clases populares francesas, nada está perdido. Existen muchas posibilidades de evitar la catástrofe si la sensatez republicana se impone en el campo macronista y de la derecha gaullista y el cordón sanitario entorno al RN se reconstruye. Las próximas horas serán cruciales.







