Este jueves 18 de julio de 2024, se ha aprobado una reforma de los estatutos de la Empresa de Servicios Municipales de Alcorcón (ESMASA), que incluirá a dos representantes elegidos por la plantilla de entre sus propias filas en el consejo de administración con voz y voto, reforzando así la participación democrática de la plantilla en la gestión de la empresa.
Antecedentes: La Huelga de Basura de 2014
Para comprender el calado de esta reforma, hay que remontarse a la huelga de recogida de basuras de 2014 en Alcorcón ante la privatización del servicio de recogida de vidrio por parte del gobierno del PP. La huelga movilizó a las trabajadoras y trabajadores de ESMASA despertando la solidaridad de buena parte de las vecinas y vecinos. La combatividad del comité de huelga fue tal que la huelga sería declarada abusiva por la judicatura. El contacto del comité con partidos obreros durante la huelga sentó las bases para el desalojo del PP del Ayuntamiento cinco años después y la entrada de la candidatura Ganar Alcorcón, encabezada por el portavoz del comité de huelga, Jesús Santos, en el gobierno municipal y la dirección de ESMASA.
De la Lucha Sindical a la Lucha Política.
Tras la huelga, una parte de las trabajadoras y trabajadores de ESMASA decidió organizarse políticamente. Primero en Izquierda Unida, donde, junto al núcleo local del PCE y sectores críticos con la dirección de la entonces IUCM, consiguieron la victoria de su portavoz en las primarias de 2015. Posteriormente junto con otras organizaciones obreras como el PTD o Corriente Roja se integraron en la construcción de la candidatura Ganar Alcorcón, en la que confluirían con movimientos sociales y otras organizaciones como Equo o la recién aparecida Podemos.
En esta confluencia algunas personas y organizaciones se opusieron enconadamente a la candidatura de Jesús Santos para la alcaldía. Algunas no consideraban a sindicatos y partidos obreros como parte de la “Nueva política”. Otras que no era de “sentido común” que “un basurero” fuese candidato a alcalde y defendían perfiles más “preparados” académicamente.
Pero como señala Lenin en su texto “Un paso adelante, dos pasos atrás” quienes enfrentan su “superioridad intelectual” a la fuerza de la clase obrera organizada son derrotados irremediablemente y Jesús Santos obtuvo una amplia victoria en unas primarias en las que participaron más de 2.000 personas, dando el pistoletazo de salida a la campaña de las elecciones municipales de 2015. Ganar Alcorcón obtuvo 5 concejales, insuficientes para cambiar el gobierno municipal en ese momento. Pero a diferencia de candidaturas similares en otros municipios que se fragmentaron, Ganar Alcorcón se fortaleció debido a la unidad en el trabajo del grupo de trabajadores de ESMASA con organizaciones marxistas como el PCE o el PTD, que pusieron los intereses de clase por delante de la alianza táctica entre Izquierda Unida y Podemos, consiguiendo el cambio de gobierno 4 años después.
Defensa de lo público
Desde el gobierno municipal y la actual dirección de ESMASA se han remunicipalizado varios servicios, incluyendo el alumbrado urbano, reforzando el control público sobre servicios esenciales, mejorando la calidad y eficiencia de los mismos y demostrando los beneficios de la gestión pública.
La reforma de los estatutos continúa esta trayectoria, blindando la empresa contra intentos de privatización, que ahora requerirían una mayoría de dos tercios en un consejo de administración donde la plantilla tiene dos votos decisivos. El portavoz de VOX en Alcorcón ha amenazado con disolver la empresa si no puede privatizarla, evidenciando que la lucha por los derechos laborales y la gestión democrática de las empresas es también una batalla política.
Democratización y Gestión Obrera
La reforma de ESMASA es un ejemplo de avance en la implementación de ideales marxistas en la gestión empresarial. Las empresas deben ser gestionadas por quienes realizan el trabajo diario y comprenden sus necesidades, permitiendo que las decisiones reflejen las realidades y aspiraciones de quienes están en primera línea, trabajando día a día para ofrecer servicios esenciales a la comunidad.
Así ESMASA podrá abordar de manera más democrática la regularización de derechos de la plantilla de los servicios remunicipalizados, la ampliación de jornadas para trabajadoras a tiempo parcial y la mejora en la organización del servicio.
La historia reciente de ESMASA es un testimonio del potencial de la clase obrera cuando se organiza y lucha por sus derechos no solo en el ámbito sindical, sino también en el político y debe servir de ejemplo a otras trabajadoras y trabajadores para involucrarse en la política y reclamar un papel activo en la gestión de sus empresas. La democratización del trabajo y la gestión obrera no son solo conceptos teóricos, sino realidades que pueden alcanzarse mediante la organización y la lucha política de la clase obrera.
(*) Fran Juntas, responsable de Movimiento Obrero del PCE en Alcorcón







