Con Úrsula Von der Leyen al frente de la Presidencia de la UE, el deslizamiento hacia una economía de guerra hace tiempo que comenzó, es el resultado de la tendencia del capital en crisis a encontrar soluciones únicamente en el uso de la fuerza. En la destrucción y la reconstrucción, cuya finalidad es la canibalización de porciones de mercado antes inaccesibles, llámese expansión potencial de la UE hacia el Este.
El concepto de “fortaleza europea” de Alemania equivale a convertirse en la potencia militar del continente con el pleno apoyo de los EE.UU. para facilitar a éstos “centrarse en el cerco a China en el Indo Pacífico”.
Viene de antiguo, en 2017, la Iniciativa de Movilidad Militar fue aprobada casi de inmediato por todos los miembros de la UE como uno de los primeros proyectos de la PESCO, una primera fórmula de cooperación europea en materia de seguridad y defensa. Ya en marzo de 2018, la Comisión Europea presentó un plan de acción, con fondos para adaptar puentes, túneles y otras instalaciones a tanques y otros medios.
Durante la Conferencia Virtual de Seguridad de Múnich del 19 febrero de 2021 Biden dejó claras las líneas generales de los acontecimientos de los últimos años: remilitarización en Europa con la “resurrección” de la OTAN pero también con el reposicionamiento de tropas estadounidenses en territorio europeo y el aumento del gasto en defensa de los países de la región; el conflicto de Ucrania declarando la necesidad de “defender la soberanía e integridad territorial de Ucrania como una preocupación vital”; y frenar el avance chino de la Ruta de la Seda en la región.
Datos en esa dirección que no han faltado a lo largo de 2024: A finales de enero, se firmó en Bruselas el acuerdo “Schengen militar” integrado por Países Bajos, Alemania y Polonia que simplifica la movilidad de tropas y armamento en esos países y es un potencial apoyo al flanco oriental de la OTAN.
El viceministro polaco de Asuntos Exteriores, Andrzej Szejn, aceptó el plan después de declarar a Rzeczpospolita que “cuando la guerra se desarrolla más allá de nuestra frontera oriental, cualquier ayuda y cooperación de nuestros aliados es muy bienvenida. Así que si los alemanes quieren fortalecer el flanco oriental de la OTAN en Polonia como lo hicieron en Lituania, ¡herzlich willkommen!”.Supondría el despliegue de tropas alemanas a lo largo de la frontera occidental de Rusia por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.
Paralelamente, la «autopista de Moldavia » que Rumania está construyendo en modo «de emergencia» optimizará los movimientos militares desde el Mediterráneo hacia Ucrania.
Los afanes hegemónicos alemanes
La brigada de tanques planeada por Alemania en Lituania es el primer paso hacia el “Schengen militar”. El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, firmó recientemente un acuerdo para establecer una brigada de tanques en Lituania, que estará totalmente desplegada en 2027.
Un mes antes, declaró que «necesitamos una Bundeswehr [FFAA alemanas] que pueda defenderse y hacer la guerra para defender nuestra seguridad y nuestra libertad» al revelar la nueva doctrina estratégico-militar de su país. Ese documento se basa en el manifiesto hegemónico del canciller alemán Olaf Scholz, publicado en la revista Foreign Office el 5 enero 2023, Pistorius, afirmó que por ahora el interés del Schengen militar se centra en las conexiones de «los puertos del Mar del Norte con el flanco oriental de la OTAN, especialmente expuesto».
En el verano de 2023 por el Consejo Europeo y el Parlamento a propuesta de la Comisión, se aprobaron dos iniciativas legislativas, la primera sobre la producción de armas (ASAP) y la segunda sobre la adquisición de armas (EDIRPA).
EDIS y EDIP, detrás de estas siglas se esconden la estrategia y el programa de la Unión Europea para la industria de defensa. Antes de que finalizarán sus mandatos los comisarios Thierry Breton y Margrethe Vestager junto al alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, presentaron el 5 de marzo 2024 en Bruselas la EDIS (Estrategia Industrial Europea de Defensa (EDIS), complementada con el EIDP (Programa Europeo de Inversiones en Defensa).
A tres debilidades estructurales se enfrentan los actores políticos e industriales europeos de tales planes. La primera es la insuficiente capacidad de producción: las empresas que producen tecnologías militares en Europa son incapaces de satisfacer el aumento de la demanda en tiempo de guerra para apoyar a Ucrania. El segundo es la debilidad de la cooperación y las adquisiciones conjuntas. Por ejemplo, entre 2021 y 2022, sólo el 18% de las compras de armas de los Estados europeos habrán procedido de programas realizados en el marco de la cooperación europea. La tercera debilidad, consecuencia de las otras dos, es que los Estados europeos dependen en gran medida de empresas no europeas, sobre todo estadounidenses, para sus suministros de tecnología militar, y más aún desde el inicio de la guerra en Ucrania. En 2022, casi el 80% de las armas compradas por los Estados europeos fueron importadas de países fuera de las fronteras de la Unión, incluyendo casi dos tercios (63%) de EE.UU.
Alemania lleva años intentando federalizar la UE y lograr que los Estados miembros cedan partes significativas de su soberanía a Bruselas bajo el rodillo alemán. Es decir que las competencias pertinentes se sustenten en un procedimiento de decisión por mayoría —simple o cualificada—, con vistas a abandonar la regla paralizante de la unanimidad. Para ello se necesita la revisión de los tratados europeos. El Documento de la Fundación Robert Schuman n°725: “Treaty revision: is Europe ready for a qualitative leap?” de noviembre 2023 expone que desde hace varios años, Estados como China y la India han ido ganando poder en la escena internacional, compitiendo con EE.UU. y relegando potencialmente a la UE a una posición secundaria en el mundo, tanto económica como políticamente. Los desafíos del cambio climático, la demografía y la inmigración no hacen más que agravar este riesgo. Se transformaría la Unión Europea de una comunidad de Estados soberanos a un Estado europeo, a un superestado oligárquico centralizado, bajo la hegemonía alemana.
Este plan podría volverse más difícil de implementar, ya que han surgido dos nuevos grupos de extrema derecha en el Parlamento Europeo tras las últimas elecciones que son ferozmente contrarios a la federalización, y suman 109 diputados (15,13% de los 720 diputados). Son la ESN, “Europa de las Naciones Soberanas” con 25 diputados de 8 Estados miembros, la fuerza más radical de la derecha en el Parlamento Europeo, liderada por AfD. Unidos por una oposición a la gestión de la migración, el Pacto Verde, el progresismo social y la ayuda militar a Ucrania. Además, impugnan el proyecto de integración europea, en virtud del cual los países delegan parte de sus competencias en instituciones supranacionales para construir una unión política y económica. Y los “Patriotas por Europa” liderados por Hungría, con 84 eurodiputados, tercera fuerza en el Parlamento Europeo.
La UE persiguiendo la Autonomía estratégica: con la “Strategic Compass”, una Europa que complementa el constitucionalismo de mercado, protectora de las “rutas comerciales claves”, y de un territorio seguro fronteras adentro. Estamos ante un auténtico cambio de prototipo, en donde la UE, como dijo el Alto Representante para la Política Exterior, Josep Borrell, “Europa debe aprender rápidamente a hablar el lenguaje del poder, y no confiar solamente en el ‘poder blando’, como hemos hecho hasta ahora”.
Las élites neoliberales europeas con una agenda de máximos ven la remilitarización necesaria de la UE ante la distopía del asalto de invasiones bárbaras a la Europa Fortaleza, la protección de fronteras mediante el endurecimiento de las leyes migratorias de la UE que en las últimas décadas que ha tenido su punto cúlmine en la aprobación del Pacto de Migración y Asilo Europeo en abril de 2024, (en 2023 se dejó morir a al menos 11 personas cada día intentando llegar a algún país de Europa), el reforzamiento del Frontex, la agencia de control de fronteras con “tecnología de punta para la vigilancia y el conocimiento situacional” y triplicando el número de guardias fronterizos y costeros europeos hasta los 30.000 agentes.
A este enfoque geopolítico de la autonomía estratégica de la UE, Xulio Ríos en el artículo “Las elecciones europeas y China” le pone el dedo en la llaga: «El problema de la autonomía estratégica en Europa tiene, sobre todo, un nombre: EEUU. Es muy difícil, prácticamente imposible, acceder a esa autonomía cuando a pesar de haber transcurrido 80 años de la II Guerra Mundial, EEUU tiene a su disposición en Europa cerca de 300 emplazamientos y bases militares. Y quienes dicen defender la soberanía nacional frente a la UE, en modo alguno van a exigir esa retirada estadounidense de Europa»
El otro instrumento clave de política exterior de la UE es la ampliación~profundización con países candidatos a integrarse: Moldavia, Georgia (donde operan más de 25 mil ONG promoviendo en Tiflis revoluciones de colores) y Ucrania, que sería alcanzar las fronteras de la Federación Rusa, el abrazo del oso les espera.







