Die Linke ha dejado atrás uno de sus momentos más bajos en la historia, con perdida de afiliación, salida de parlamentos regionales, una escisión nacional-obrerista iniciada por Sahra Wagenknecht y una salida en grupo de cargos del grupo llamado «Anti-Deutsche» (Antialemanes) o izquierda pro-Israel y sionista. Las elecciones al Bundestag rescataban al partido de la
Alemania enfrenta una severa crisis económica, con un pronóstico de crecimiento del PIB del 0% para 2025, marcando tres años consecutivos sin avance. La dependencia de la energía rusa, conflictos comerciales y la competencia de potencias como China han debilitado su industria, especialmente en el sector automotriz, afectando su competitividad global.
Este 9 de mayo se cumplen 80 años de la victoria sobre la Alemania nazi. Fue el fin oficial de la Segunda Guerra Mundial en Europa, pero también el triunfo de millones de personas que, desde distintos frentes, resistieron al régimen más brutal que haya conocido el siglo XX. Entre todos ellos, destaca con fuerza
El pasado fin de semana el Congreso Federal se reunía una vez más, esta vez en Chemnitz (antigua Karl-Marx-Stadt), en formato de Conferencia Política, es decir, sin elecciones de órganos de dirección. Es sabido que la posición de Die Linke respecto a Palestina en el panorama de la izquierda europea ha generado enormes contradicciones. En
JAIME MARTÍNEZ: Gracias por aceptar la entrevista para Mundo Obrero, Katalin, y enhorabuena por su entrada en el Bundestag. Un mes después de las elecciones, en las que Die Linke obtuvo el 8,8, cuando a finales de 2024 se daba por muerto al partido. ¿Cómo valora el resultado de Die Linke y de las elecciones
Un país derechizado Las elecciones anticipadas del 23 de febrero en Alemania llegaban con un Gobierno semáforo (SPD socialdemócrata, Verdes y FDP liberales) en mínimos de aprobación, especialmente tras la ruptura del FDP, lo que provocó las elecciones. Con el telón de fondo de la estagnación de una economía alemana, cuyo modelo de exportación está
Tras tres años fuera del poder, la democracia cristiana (CDU) vuelve a la cabeza de la tercera economía del planeta. Al colapso de la “coalición semáforo” (SPD, verdes y liberales) le han seguido las elecciones generales con mayor participación desde 1990. Con toda probabilidad, la CDU regresará de la mano del SPD a una cancillería
El domingo 23 de febrero, Alemania celebró unas elecciones federales que dieron lugar a una reconfiguración significativa de su actual mapa político. La coalición cristianodemócrata (CDU-CSU), fuerza conservadora liderada por Friedrich Merz, obtuvo el 28,5% de los votos, pasando de 197 a 208 escaños, y consolidándose como la principal fuerza política alemana, con la capacidad
«¡A las barricadas!» Así terminaba Heidi Reichinnek, coportavoz de Die Linke en el Bundestag su discurso el miércoles, después de que la derecha y la extrema-derecha, por primera vez desde 1945 votaran conjuntamente en primera ronda una moción antinmigración, en la que de facto se suprime el derecho de migración y asilo en Alemania para
Que Friedrich Merz, candidato de los democristianos de CDU, va a ser el próximo canciller de Alemania, nadie lo duda. El partido de Merkel, Kohl y Adenauer volverá al poder cuatro años después de que el SPD renaciera y Scholz le arrebatara la victoria a Laschet. La CDU lidera las encuestas con el 30-35% y