El consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos del Gobierno de Asturias y coordinador de IU Asturias, Ovidio Zapico, visitó el pasado 4 de agosto la Feria Internacional de Muestras de Gijón donde hizo balance del primer año de legislatura en el Principado en cogobierno con el Partido Socialista.
Además de la construcción de casi 600 viviendas públicas este año, Zapico se refirió a la regulación, por parte de la Consejería que dirige, de los parques de baterías, un método de almacenamiento de energía, proveniente de fuentes de energía renovables o de las centrales, para su posterior uso.
Previamente, en el mes junio, el consejero ya se había pronunciado frente al boom de los parques de baterías, en unas declaraciones en las que manifestó que se trataba de “una actividad no compatible con el medio rural”.
La localización y ubicación de estos parques de baterías ha suscitado controversia entre la ciudadanía asturiana, con protestas vecinales que expresaban su preocupación por su cercanía a zonas residenciales, zonas de pastos o montes, por el peligro de incendio o el ruido que generan.

A finales de julio, en una reunión en el Concejo de Piloña con vecinos de la zona y de otros concejos, además de empresas interesadas en instalar este tipo de infraestructuras, el consejero anunció el inicio del trámite para la suspensión de autorizaciones para la instalación de almacenes de baterías en suelos no urbanizables declarando incompatibles los usos de estas baterías en los núcleos rurales.

“La transición energética tiene que ser justa con los territorios, con las personas, con los trabajadores, y por eso debe hacerse de forma ordenada, pautada y pactada”, señaló Zapico, quien incidió además en la necesidad de contar con una empresa pública nacional de energía en este sector estratégico, “que podría desarrollar este tipo de instalaciones para evitar la especulación”.
Desde la Dirección General de Ordenación del Territorio, dependiente de la Consejería, han aprobado emitir instrucciones a los ayuntamientos estableciendo que la tramitación de este tipo de instalaciones debe hacerse con un estudio previo de implantación.
Desde esta Dirección General insisten en que “los suelos más adecuados y prioritarios para su implantación serán los suelos urbanos o urbanizables, en los que ya estuvieran previstos en los planeamientos o fueron preexistentes, los usos industriales, extractivos o energéticos” y explican que de la suspensión de este tipo de instalaciones quedan excluidos aquellos suelos “que sean o hayan sido industriales, mineros o energéticos, con el objetivo de poner en valor unos suelos que en la actualidad se encuentran mayoritariamente abandonados y degradados”.
Mientras dure la fase de suspensión de las autorizaciones urbanísticas, explicó Ruiz Latierro, director general de Ordenación del Territorio, “el Principado acometerá los estudios para determinar las zonas aptas para la instalación de parques de almacenamiento energéticos y que preceptivamente tendrán sus correspondientes trámites de información pública”, estableciendo una serie de criterios, como mantener una distancia de mil metros a poblaciones de núcleo rural; distancia de quinientos metros a instalaciones de uso ganadero, viviendas aisladas de uso rural o masas arbóreas de especies autóctonas así como los suelos calificados de especial protección.
Fuente: actualidad.asturias.es







