Palestinas

Llorar con Palestina, denunciar el genocidio es estar en todas las movilizaciones, señalar a los responsables y a sus cómplices y, también, acudir a sus poetas para saber lo que piensan y escriben estas mujeres heroicas
Fadwa Tuqán | Foto: clubculturaarabe.com
Fadwa Tuqán | Imagen: clubculturaarabe.com

Cuando era estudiante en la universidad, tuve una profesora de árabe que, además de enseñarnos las letras y lo fundamental de esa lengua, nos hablaba de la cultura árabe y, especialmente, de la literatura. Al cabo de muchos años, tuve ocasión de estudiar de nuevo con ella cuando volví a la Universidad para preparar la tesis doctoral; habían pasado bastantes años y nos reencontramos como dos buenas amigas que compartían pasiones literarias y compromiso político con las mujeres y con ella conocí a las grandes escritoras árabes como Nawal El Saadawi, de Egipto, Hanan al-Shaykh, de Líbano, Fatima Mernisi, de Marruecos y, por supuesto, Fadwa Tucan, una de las más grandes poetas árabes que expresa en su obra las dificultades que tuvo que afrontar como mujer, —“la historia de lucha de una semilla frente al suelo rocoso y duro”, en sus propias palabras— y su compromiso con Palestina: sus poemas son un grito de libertad, de indignación contra la ocupación de Israel y su larga estela de muertes, de solidaridad con quienes defienden cada día su patria, de tristeza por su ciudad, de resistencia y esperanza… Expresan la terrible realidad que vive su pueblo, pues son muchas las vidas que Israel se ha cobrado en cada una de las operaciones militares perpetradas a lo largo de los años, reduciendo el territorio de Palestina, obligando a sus habitantes a vivir como refugiados, con la crueldad y la injusticia incrementadas en los últimos meses. ¿Qué quiere el Gobierno de Israel, con la complicidad de Estados Unidos, con la benevolencia de algunas voces que alaban su firmeza cuando está llevando a cabo un auténtico genocidio? ¿Que el pueblo palestino renuncie a su identidad, a su territorio, a la tierra de sus antepasados, a su cultura, a su lengua, a sus costumbres…? Sabemos que ellos han hecho de la resistencia su vida y luchan como respiran, con la esperanza de que el dolor por sus muertos y el expolio sufrido tengan un final y, en medio de tanto dolor, las mujeres palestinas están sufriendo toda clase de violencia en su cuerpo, en su cultura, en su territorio; defienden sus derechos, buscan la paz, mueren luchando contra la opresión, defendiendo su Patria y su identidad de pueblo. Como la poeta Hiba Kamal Abu Nada, que perdió la vida el pasado veinte de octubre en uno de los bombardeos sobre Gaza, con solo treinta y dos años. El día antes de su muerte, había compartido estas palabras: “Si morimos, sepan que estamos satisfechos y firmes, y digan al mundo, en nuestro nombre, que somos personas justas del lado de la verdad”.

Pensar en Palestina, llorar con Palestina, denunciar el genocidio de Israel es estar en todas las movilizaciones, apoyar a los gobiernos que reconocen el Estado palestino, señalar a los responsables y a los cómplices de tanta injusticia y de tanta violencia. Pienso también que una forma modesta de solidaridad y de ternura es acudir a sus poetas para saber lo que piensan y escriben estas mujeres heroicas que hablan en sus versos de amor y de esperanza y nos dicen, en palabras de Fadwa Tucan, “Cómo nace la canción”: Cogemos las canciones/ de tu cansado y derretido corazón,/ y bajo el denso mar de las tinieblas,/ con amorosa luz, holocaustos e inciensos, las amasamos./Insuflamos en ellas la fuerza/ del pedernal y de la roca/, y luego las tornamos a tu límpido y puro corazón,/¡oh, pueblo combatiente y paciente!

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.